Hechos 10

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Introducción:

Hechos. Qué libro tan interesante. Tan impactante. Porque no es una historia inventada, es una historia real. De algo que realmente sucedió.
Antes de adentrarnos en el capítulo de hoy, me gustaría que leyéramos los siguientes pasajes de los evangelios, que nos describen ciertos sucesos de Jesús.

Jesús sana a un paralítico (ya había llamado a Pedro)

Lucas 5:18-25 Entonces llegaron unos hombres que llevaban en una camilla a un paralítico. Procuraron entrar para ponerlo delante de Jesús, 19 pero no pudieron a causa de la multitud. Así que subieron a la azotea y separando las tejas, lo bajaron en la camilla hasta ponerlo en medio de la gente, frente a Jesús.

20 Al ver la fe de ellos Jesús dijo:

—¡Amigo, tus pecados quedan perdonados!

21 Los maestros de la Ley y los fariseos comenzaron a pensar: «¿Quién es este que dice blasfemias? ¿Quién puede perdonar pecados sino solo Dios?».

22 Pero Jesús supo lo que estaban pensando y les dijo:

—¿Por qué razonan así? 23 ¿Qué es más fácil, decirle: “Tus pecados quedan perdonados” o decirle: “Levántate y anda”? 24 Pues, para que sepan que el Hijo del hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados —se dirigió entonces al paralítico—: A ti te digo, levántate, toma tu camilla y vete a tu casa.

25 Al instante se levantó a la vista de todos, tomó la camilla en que había estado acostado y se fue a su casa alabando a Dios.

Marcos 2:11  A ti te digo, levántate, toma tu camilla y vete a tu casa.

Jesús resucita a una niña muerta (alguien lo fue a buscar)

Marcos 5:37 No dejó que nadie lo acompañara, excepto Pedro, Santiago y Juan, el hermano de Santiago.

Lucas 7:11-17 Jesús resucita al hijo de una viuda

11 Poco después Jesús, en compañía de sus discípulos y de una gran multitud, se dirigió a un pueblo llamado Naín. 12 Cuando ya se acercaba a las puertas del pueblo, vio que sacaban de allí a un muerto, hijo único de madre viuda. La acompañaba un grupo grande de la población. 13 Al verla, el Señor se compadeció de ella y le dijo:

—No llores.

14 Entonces se acercó y tocó el féretro. Los que lo llevaban se detuvieron y Jesús dijo:

—Joven, ¡te ordeno que te levantes!

15 El que había estado muerto se incorporó y comenzó a hablar; luego Jesús se lo entregó a su madre. 16 Todos se llenaron de temor y alababan a Dios.

—Ha surgido entre nosotros un gran profeta —decían—. Dios ha venido en ayuda de su pueblo.

17 Así que esta noticia acerca de Jesús se divulgó por toda Judea y por todas las regiones vecinas.

En la resurrección de Lázaro alguien lo fue a buscar.

Contexto: la iglesia había sido establecida, miles formaban la comunidad de los creyentes, y todo lo que ya leímos: compartían sus bienes, había pilares en la iglesia, hablamos de Felipe, de Esteban, de Pablo. Vimos la semana pasada que en la persecución de la iglesia, Pablo se convirtió.

Vamos a Leer Hechos 9:32-43

Hechos 9:32-43 Eneas y Dorcas

32 Pedro, que estaba recorriendo toda la región, fue también a visitar a los creyentes que vivían en Lida. 33 Allí encontró a un paralítico llamado Eneas, que llevaba ocho años en cama. 34 «Eneas —dijo Pedro—, Jesucristo te sana. Levántate y tiende tu cama». Y al instante se levantó. 35 Todos los que vivían en Lida y en Sarón lo vieron y se convirtieron al Señor.

36 Había en Jope una discípula llamada Tabita; que en griego se dice Dorcas. Esta se esmeraba en hacer buenas obras y en ayudar a los pobres. 37 Sucedió que en esos días cayó enferma y murió. Pusieron el cadáver, después de lavarlo, en un cuarto de la planta alta. 38 Y como Lida estaba cerca de Jope, los discípulos, al enterarse de que Pedro se encontraba en Lida, enviaron a dos hombres a rogarle: «¡Por favor, venga usted a Jope enseguida!».

39 Sin demora, Pedro se fue con ellos y cuando llegó lo llevaron al cuarto de arriba. Todas las viudas se presentaron, llorando y mostrándole las túnicas y otros vestidos que Dorcas había hecho cuando aún estaba con ellas.

40 Pedro hizo que todos salieran del cuarto; luego se puso de rodillas y oró. Volviéndose hacia la muerta, dijo: «Tabita, levántate». Ella abrió los ojos y al ver a Pedro se incorporó. 41 Él, tomándola de la mano, la levantó. Luego llamó a los creyentes y a las viudas, a quienes la presentó viva. 42 La noticia se difundió por todo Jope y muchos creyeron en el Señor. 43 Pedro se quedó en Jope un buen tiempo, en casa de un tal Simón que era curtidor de pieles.

  • Consecuencias: se convirtieron al señor; creyeron al Señor; se seguí mostrando el poder del Señor por Hechos.
  • Todo eso que leímos fue en un contexto judío; los discípulos compartían de Jesús en las sinagogas, incluso el Espíritu Santo fue derramado en el día de pentecostés una celebración judía donde había judíos, los discípulos de Jesús eran judíos. Por lo tanto, esta sanidad y la resurrección, fue en judíos. Hasta acá todo se trataba de los judíos que habían recibido al señor Jesús y recibido al Espíritu Santo.

Pero ahora viene algo totalmente revolucionario. Leamos Hechos 10.

  1. ¿Que era un centurión?
    Un centurión era el máximo responsable de una centuria: una milicia del Imperio Romano compuesta por cien soldados. Los centuriones, por lo tanto, eran oficiales que tenían facultades administrativas y directivas.
  2. ¿Qué significa que era temeroso de Dios el centurión?
    Se le decía a los gentiles que se adherían a la fe judía; es decir, personas que no eran judías, pero que obedecían la ley y hacían buenas obras también, se comportaban como si lo fueran en cuanto su devoción.

Leamos finalmente una porción de Hechos 11:1-18, donde Pedro Vuelve a recalcar lo que sucedió.

Hechos 11:1-18 Pedro explica su comportamiento

11 Los apóstoles y los hermanos de toda Judea se enteraron de que también los no judíos habían recibido la palabra de Dios. Así que cuando Pedro subió a Jerusalén, los creyentes judíos lo criticaron diciendo:

—Entraste en casa de hombres incircuncisos y comiste con ellos.

Entonces Pedro comenzó a explicarles paso a paso lo que había sucedido:

—Yo estaba orando en la ciudad de Jope y tuve en trance una visión. Vi que del cielo descendía algo parecido a una gran sábana que, suspendida por las cuatro puntas, bajaba hasta donde yo estaba. Me fijé en lo que había en ella y vi cuadrúpedos, fieras, reptiles y aves. Luego oí una voz que me decía: “Levántate, Pedro, mata y come”. Repliqué: “¡De ninguna manera, Señor! Jamás ha entrado en mi boca nada impuro o inmundo”. Por segunda vez insistió la voz del cielo: “Lo que Dios ha purificado, tú no lo llames impuro”. 10 Esto sucedió tres veces y luego todo volvió a ser llevado al cielo.

11 »En aquel momento se presentaron en la casa donde yo estaba tres hombres que desde Cesarea habían sido enviados a verme. 12 El Espíritu me dijo que fuera con ellos sin dudar. También fueron conmigo estos seis hermanos y entramos en la casa de aquel hombre. 13 Él nos contó cómo en su casa había aparecido un ángel que le dijo: “Manda a alguien a Jope para hacer venir a Simón, también llamado Pedro. 14 Él te traerá un mensaje mediante el cual serán salvos tú y toda tu familia”.

15 »Cuando comencé a hablarles, el Espíritu Santo descendió sobre ellos tal como al principio descendió sobre nosotros. 16 Entonces recordé lo que había dicho el Señor: “Juan bautizó con agua, pero ustedes serán bautizados con el Espíritu Santo”. 17 Por tanto, si Dios les ha dado a ellos el mismo don que a nosotros al creer en el Señor Jesucristo, ¿quién soy yo para pensar que puedo estorbar a Dios?

18 Al oír esto, se apaciguaron y alabaron a Dios diciendo:

—¡Así que también a los no judíos ha concedido Dios el arrepentimiento para vida!

Iglesia. Esto fue histórico. El Espíritu Santo se derramó sobre los gentiles. Sobre los que no eran judíos. Vemos que Dios tomó como antecedente los corazones listos de personas temerosas a él (yo creo que por eso resalta las características de Tabita), pero que aun así tuvieron que aceptar a Jesucristo como su Señor y Salvador, lo cual dio pie a que el Espíritu Santo se derramara sobre ellos.

Resultados

Ahora bien, ya hemos hablado y explicado sobre el bautismo del Espíritu Santo; incluso en una prédica pasada hable sobre quien era el Espíritu Santo.

En este momento, derivado de la lectura que estamos teniendo en esta prédica, quiero hablar de las consecuencias (no evidencias) (sino consecuencias) que deben darse al ser bautizados por el Espíritu Santo. Y que por supuesto leemos que sucedían en la vida de los creyentes de la primera iglesia.

Si usted ha sido bautizado por el Espíritu Santo, una prueba es que:

Nace en usted un gran amor, y unas enormes ganas de exaltar y glorificar a Dios el Padre, y a Jesucristo más que antes. Porque es el Espíritu Santo quien provoca que el amor a Dios aumente en el corazón (Romanos 5:5. “Y esta esperanza no nos defrauda, porque Dios ha derramado su amor en nuestro corazón por el Espíritu Santo que nos ha dado”). Si la doctrina de la iglesia, un supuesto bautismo del Espíritu provoca idolatrar al pastor, al apóstol, al movimiento, no es de Dios.

NOTA: Ahora, no estoy hablando de que estas consecuencias sean momentáneas. (uy si recuerdo que cuando fui bautizado, eso pasó, pero ya no) (No! son consecuencias permanentes) (hablamos también sobre la llenura del Espíritu Santo).

1.- Entonces, ese gran amor y esas enormes ganas de exaltar y glorificar a Dios Padre y Jesucristo, son PERMANENTES.

2.- El bautismo en el Espíritu Santo incrementará la conciencia de la necesidad de tener una relación con el Padre, con el Hijo y con el Espíritu Santo. (Romanos 8:15-16) (Hechos 2:16-18; 4:31; 6:5).

3.- Se tendrá un mayor anhelo por las escrituras. Y el Espíritu Santo se encargará de que se tenga un amor mayor por la palabra de Dios. (Hechos 2:42)

4.- Se incrementará el amor y el interés por los hermanos en la fe. La comunión de la que hemos estado hablando que vemos en la primera iglesia, solo podía darse por medio el Espíritu Santo. Sino fuese por medio del Espíritu, entonces sería otra cosa, menos la comunidad de los creyentes. (Hechos 2:42-47; 4: 31-37)

5.- Un verdadero bautismo en el Espíritu santo provoca que nos apartemos del pecado y tengamos una obediencia fiel a Cristo (Hechos 2:40; 3:26; 5:29-32; 8:21; Galatas 5:16-25). Esto está relacionado a hacer morir la carne y ser guiados por el Espíritu (Romanos 8:13-14; Ga 5:24-25).

6.- Tendremos un mayor deseo y poder para ser testigos, nacerá un deseo intenso para ver a otros tener una relación y ser salvados por Cristo. (Hechos 1:4-8; Hechos 4:8-33)

    NOTA: Quiero hacer otra pausa, así como mencioné hace rato que estas consecuencias no son momentáneas, sino permanentes, es importante mencionar que esto no es un check list.

    • Bueno pues si me gusta evangelizar, porque son desconocidos, pero no me gusta tratar con los hermanos de la iglesia; me cae gordo cuando dicen “saluda/sonríe/dile al de al lado” me siento incomoda” (bueno ahí usted tiene algo que tratar con el Espíritu Santo) (porque la comunidad debería nacer en nosotros como consecuencia de tener el Espíritu Santo dentro).
    • Pues a mí se me da muy fácil eso de exaltar a Dios, alabarlo, glorificar su nombre, miren como danzo, pero eso de leer la biblia. Yo prefiero ver prédicas, es más fácil.

    Estas consecuencias deben ir en incremento.

    Y lo mejor de todo es que NADA de esto es en nuestras fuerzas. Porque si fuera en nuestras fuerzas entonces es una religión, al tratar de hacer; sino más bien es dejar que el Espíritu Santo tome el control.

    7.- Quiero terminar con el énfasis del punto 2, pero enfocado con el Espíritu Santo. Un verdadero bautismo con el Espíritu Santo debería provocar una conciencia sobre lo que el Espíritu Santo hace en nosotros y a través de nosotros, de su dirección en todas las áreas de nuestra vida y su presencia en nuestra vida diaria.

    Conclusión

    Creo que esta porción de la biblia nos ayuda a comprender no solo la historia, sino el propósito de porque usted y yo, hoy estamos aquí, salvos por gracia, por la obra redentora de Jesucristo. Y nos debería provocar un agradecimiento.