Hechos 13

Publicado por LPP en

Una iglesia madura debido a los procesos guiados por el Espíritu Santo

1.- EL PROCESO. ES PERSONAL.

Entre Hechos 11:19-20 y Hechos 13 pasan catorce años. El evangelio comienza en Jerusalén. Pero los creyentes terminan en Antioquía debido a la persecución de Saulo (Hechos 11:19- 20). La iglesia de Antioquía crece y, principalmente los gentiles comienzan a convertirse. (recuerden que lo mismo estaba pasando en Cesarea donde Pedro tuvo una visión) (Dios inventó la globalización antes que nosotros).

Bernabé viaja y recluta a Saulo. Y en este capítulo 13 leemos que ahora la iglesia de Antioquía, fundada por aquellos a quienes Saulo perseguía, lo envía como su misionero. Léelo de nuevo. La iglesia de Antioquía, fundada por aquellos a quienes Saulo perseguía, envía a Saulo como su misionero.

¿Qué quiere decir eso? Ni siquiera ha pasado tanto tiempo, en 14 años no olvidas al asesino de tus padres, hermanos, familia; al que te persiguió, hirió, jaloneó o te metió a la cárcel. Y vemos que algunos de los creyentes que pusieron las manos sobre Saulo pudieron haber sido de los que se vieron obligados a mudarse por su causa. Algunos de ellos habrían conocido a Esteban (tan buen muchacho) (usado por lleno del poder del Espíritu Santo) (y el que Pablo aprobó su muerte). Pero el evangelio los había transformado tanto que pudieron aprender de Saulo por un tiempo y luego enviarlo con su bendición.

Todo lo que Cristo tuvo que hacer en sus vidas y todo lo que ellos tuvieron que permitir que Cristo hiciera en las suyas. Trabajo mutuo. Cristo te anima a perdonar, pero el que perdona eres tu. Te anima a cambiar, con su gracia y su poder, pero el que decide cambiar eres tu.

Muchos obviamente traemos cosas del pasado, de antes de conocer a Cristo, que seguimos en proceso, pasaron 14 años, o más, o menos. Esta semana coincidí con un hermano en la Fe, un mes en Querétaro y me preguntó: ¿Cuántos años llevas de Cristiano? 16 le respondí. Pero justo un rato antes, yo estaba batallando con algo en mi carne.

Dios pagó por nuestros pecados; nos dio libertad; vida junto con El; y recibimos el Espíritu Santo. Y es por medio del Espíritu Santo que comenzamos un caminar de un proceso: inmediato para algunas cosas, corto o mediano plazo para otras y algunas otras cosas un proceso largo.

Por eso Pablo pudo ser humilde. Por eso los hermanos de Antioquía pudieron convivir con el. Esto es más profundo.

Dice en Romanos 8:9-17

Sin embargo, ustedes no viven según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios vive en ustedes. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de Cristo. 10 Pero si Cristo está en ustedes, el cuerpo está muerto a causa del pecado, pero el Espíritu que está en ustedes es vida[a] a causa de la justicia. 11 Y si el Espíritu de aquel que levantó a Jesús de entre los muertos vive en ustedes, el mismo que levantó a Cristo de entre los muertos también dará vida a sus cuerpos mortales por medio de su Espíritu, que vive en ustedes.

12 Por tanto, hermanos, tenemos una obligación, pero no es la de vivir conforme a la carne. 13 Porque si ustedes viven conforme a ella, morirán; pero si por medio del Espíritu dan muerte a los malos hábitos del cuerpo, vivirán. 14 Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios. 15 Y ustedes no recibieron un espíritu que de nuevo los esclavice al miedo, sino el Espíritu que los adopta como hijos y les permite clamar: «¡Abba! ¡Padre!». 16 El Espíritu mismo asegura a nuestro espíritu que somos hijos de Dios. 17 Y si somos hijos, somos herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, pues si ahora sufrimos con él, también tendremos parte con él en su gloria.

2.- EL PROCESO COMO IGLESIA

Somos hombres y mujeres que vivían sin Cristo, pecadores alejados de Dios, a quienes Jesús ha redimido, comprado con su preciosa sangre, perdonados, limpiados. Todos estamos en un proceso: algunos están dejando un vicio, otros están comprendiendo el sentido de Dios para su vida, otros están luchando con pecados pasados, falta de carácter, otros están en la segunda ronda, otros están descubriendo nuevas cosas que Dios quiere tratar con ellos, por fin hay paz después de tanta tormenta, no sé exactamente que estás pasando, pero todos estamos en un proceso.

Imagínate juntar a toda esa gente: de Cesarea, de Chipre que eran bien místicos, de Jerusalen que eran bien religiosos, de Antioquía que eran bien Cosmopolitan. O de CDMX que luchan con sus mañas aprendidas por la vida, o de Querétaro que de todo se sienten (ven ya se sintieron), de Veracruz que son bien pelados y sin tacto, del norte que son bien sin filtro etc.

¿A qué voy? Lo natural, lo cultural, lo espiritual (el proceso) son lo que forman y enriquecen una iglesia.

La iglesia de Antioquía, paso de lo circunstancial (que fue fundada por la persecución) a ser una iglesia consolidada. Ya era el E. S. el que dirigía por medio de su voz a través de los profetas y por medio de la enseñanza de los maestros. Es decir, lo natural, cultural, y procesos personales tuvieron que ser sobrepasados por un PROPÓSITO espiritual y eterno mayor, la salvación de las almas.

Hace un par de prédicas Paco nos mencionaba como al final de Hechos 12, los discípulos siendo guiados por una profecía de un hambre a nivel mundial, decidieron enviar ayuda a los discípulos de Antioquía. Imagínate el impacto que tuvo para los de Antioquía recibir misioneros que vinieran a suplir sus necesidades. (ya me entendieron).

Los discípulos de hechos tuvieron que pasar por procesos que regularmente están acompañados de tiempo, pero más importante deben estar acompañados del Espíritu Santo; ajustes, personales y ministeriales, entre hermanos, de carácter, de temperamento.

Lo que yo veo es una iglesia consolidada donde hay profetas y maestros. Y comparando creo que nosotros vamos hacia allá.

Pero lo que si quiero resaltar es el proceso con el Espíritu Santo, pues de otra forma no se puede que pasaran como iglesia de una iglesia natural a una iglesia madura y espiritual.

Nosotros somos una iglesia de gente con procesos, yo mismo estoy en proceso. Los líderes de grupo; los predicadores; los de la alabanza. Ustedes creen que no sé como ustedes murmuran porque a algunos no les gusta como lo hace Lía, o jhony o algunas del coro, “es que no ministran o no cantan como estábamos acostumbrados”; ¿a que estábamos acostumbrados iglesia?

Yo sé que muchos no les gusta como predica Toño. O como se trabaja con los niños o con los adolescentes. Pero se nos olvida que al igual que los que estamos sentados, los que estamos a la vista estamos en proceso. TODOS ESTAMOS EN PROCESO.

3.- EL PROCESO CON UNA FINALIDAD

La iglesia de Antioquía al llegar a una madurez comenzó a mandar a sus primeros misioneros. Ya no era algo circunstancial derivado de una persecución, sino ya era algo planeado y guiado, confirmado, por el Espíritu Santo.

Hermanos, esta iglesia le pertenece solo a Jesucristo, no le pertenece a una familia, no es el patrimonio monetario, ni la herencia de mis hijos, esta iglesia no es mía y yo solo soy un siervo, un hijo que obedece a su padre.

Esta iglesia, ósea ustedes, tiene que crecer y cumplir sus propósitos y pobre de mí que yo los estorbe por asuntos personales. Algunos de ustedes lo saben, yo y mi esposa pronto nos iremos. Seremos enviados por ustedes, no vamos a transferir la iglesia como si nos perteneciera (hemos aprendido de los errores pasados), sino que seremos enviados por ustedes, eso es lo que hemos sentido del Señor; y eso demuestra una iglesia madura, donde a pesar de los llamados a irse, seguimos siendo comunidad.

La iglesia de Antioquía tenía un contexto, se formó por judíos y gentiles; y quiero que noten que independientemente del proceso que vivía cada uno, todos tenían un propósito en común, un propósito eterno que es “compartir el evangelio”.

¿Cuál era el propósito eterno?

Era un celo por predicar el evangelio. Pablo dejo ciego al mago judío. Les hablaron a los judíos con firmeza y a los gentiles no trataron de convencerlos, sino les predicaron con poder y autoridad.

La palabra de Dios era usada con un propósito eterno; no con un propósito personal o humanista.
Iglesia, nosotros ya hemos sido salvados, estamos del otro lado, hubo una fiesta en el cielo
cuando entregaste tu vida a cristo, si hoy te mueres sabes donde estarás.

IGLESIA DEJÉMONOS DE COSAS, le gente se sigue muriendo sin conocer a Cristo y seguimos luchando con las mismas barbaridades.

Ustedes ya saben cuál es mi frase favorita: NO SE TRATA DE TI. NO SE TRATA DE MI. SE TRATA DE CRISTO.

CONCLUSIÓN

Una iglesia madura, llena del Espíritu Santo, que trabajaba en su procesos guiados por el Espíritu Santo, pero con un objetivo que la hacía ser movida en ganar almas, con un propósito claro: la vida eterna.

Predicador Andrés Dector
Predicación del 13 de Julio de 2025 en «La Promesa del Padre»