Hechos 20

Hasta ahora seguimos estudiando el libro de Hechos.
- Este libro nos habla de una iglesia sin Jesús presente físicamente, pero latente en su corazón. Así como de la guía por medio del Espíritu Santo.
- Muchos cristianos relacionamos este libro solo con el poder de Dios, los milagros, hombres comunes siendo llenos del Espíritu Santo mostrando ese poder, y nos hace anhelarlo.
- Sin embargo, este libro si nos muestra es poder, pero es más que eso, habla del carácter modificado de cada uno de los discípulos para parecerse cada vez más a Cristo, los padecimientos, y la dependencia de Dios en todo a lo que su vida respecta.
- Habla de cómo lo dejaron todo por seguir a Cristo. De la obsesión que causó en sus corazones el haber sido rescatados.
- Habla también de la gracia, del amor, de la fe, de vivir ardiendo en el amor a Cristo. Habla de una iglesia libre de la ley. Que no se trata de jerarquías o posiciones.
- Sino de una iglesia que anhelaba estar lista para cuando Jesús volviera.
- Hechos habla de una relación con el Padre, y con el hijo por medio del Espíritu Santo.
INTRODUCCION
En Hechos 20, vemos uno de los viajes más interesantes de Pablo, que resalta totalmente lo que había en su corazón. Como al abrir su alma, se nota el trabajo que el Espíritu Santo ha hecho en su vida. Terminó el alboroto del que leíamos la semana pasada y comienza un viaje hacia Jerusalén, profetizado con sufrimiento humano, pero con un gozo y una obediencia en el corazón de Pablo. Era como comenzar su viacrusis. Una cosa para resaltar fue qué a diferencia de Pedro, Pablo no anduvo con Jesús, y aun así cuando uno de los muchachos muere al caer de una ventana, Pablo se tira en él y la misma presencia de Dios en Pablo lo resucita. Como el profeta, como Jesús, como Pedro… pero en esta ocasión me imagino que era una forma que siempre fue guiada por el Espíritu Santo.
Este suceso y muchas cosas súper interesantes podríamos hablar en este capítulo, pero, me atrevo a decirlo, sentí de parte de Dios enfocarnos en dos cosas.
- El mensaje de la Gracia.
Hechos 20:17- 38 (énfasis en el versículo 32).
- ¿A qué se refiere con el «mensaje de la gracia»?
El mensaje, el evangelio, son las buenas nuevas de que Jesús murió, fue sepultado y resucitado. De que fue crucificado, recibimos salvación y justificación por medio de su sacrificio en la cruz, y perdón de nuestros pecados; así como que recibimos vida por medio de su resurrección.
- Hay algo en estas buenas nuevas que deben abarcar la «gracia».
Sabemos o hemos escuchado que la gracia es el regalo inmerecido de Dios hacia nosotros, sin considerar nuestro mérito o valor o lo que merezcamos. De que trata de ese regalo que es Jesús, que Dios nos lo dio porque amo tanto al mundo, para salvarnos por medio de la cruz de Cristo y acercarnos a Él.
- ¿Porqué Pablo hizo esa declaración?
Porque estaba obsesionado con el mensaje de la gracia. Con el factor esencial, que no es que Dios nos ame y nos perdone. Sino su cruz. Gálatas 6:14. Pero lejos esté de mi gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo.
Pablo entendía que el fundamento de todo lo que creía, lo primordial era la cruz. Es decir, Pablo sabía que la gracia era la mejor palabra para describir lo que Jesús hizo por nosotros y quería que todos supieran ese mensaje:
Cuando Dios vio nuestra condición perdida, envió a su hijo unigénito y puso toda a deuda de nuestro pecado en El, y luego perdonó nuestro pecado mientras Cristo pagaba nuestra deuda, y así logró hacernos libres. Lo esencial de la salvación de Dios es la gracia divina, y esa gracia se refiere al favor de Dios hacia nosotros apesar de lo que merecemos; y no solo el perdón de nuestro pecado o la salvación
de nuestra alma, sino que TODO lo que tenemos viene de la gracia de Dios. Su bondad, su amor, su misericordia, respuesta a nuestras oraciones; pero en virtud de que Jesús pagó la deuda.
La muerte de Cristo permitió que Dios siguiera siendo santo, pero al mismo tiempo poder acercarnos a Él limpios de pecado, para no morir. Al llamarlo el mensaje de la gracia, entonces Pablo se refiere a que el mensaje que Dios envía a la humanidad es el mensaje que quiere se predique en todo el mundo.
“Es el mensaje del favor inmerecido y el perdón, y la bondad que ofrece Dios a todo hombre y mujer mediante la muerte de su hijo Jesucristo”.
- ¿El mensaje de la gracia entonces nos da permiso para pecar? No, falso.
Puedes pecar y ser perdonado, si.
Pecar muchas veces y muchas veces ser perdonado, si.
Porque nuestro perdón fue comprado en la cruz, no por nuestra conducta.
- Entonces, ¿si nos da chance de pecar? No.
Porque cuando comprendes el mensaje de la gracia, ya no quieres cometer pecado pues no te sientes motivado, sino ahora quieres ser obediente a Dios. Queremos alabarlo, seguirlo, no queremos desobedecerlo.
- Entonces, ¿debemos mantener el balance con algunas leyes? No.
Cuando mezclas ley y gracia, matamos el mensaje de esperanza. Le quitamos la importancia al corazón de Dios (Del amor y la bondad y misericordia) y le agregamos de nosotros.
Le agregamos la obra del hombre, y es por orgullo. LA GRACIA ES UN REGALO.
Una mala comprensión de este mensaje de la gracia es: el efecto nocivo de mezclar ley y gracia. Decirle a alguien para ser salvo, debes dejar “esto”, o lo “otro”, para que Dios te ame debes dejar tu pecado, es falso, porque Dios ya te amó. Y cuando tú lo aceptes como tu señor y como tu salvador, en tu corazón estará el sello y no querrás hacer otra cosa más que amarlo y agradarle.
- Entonces, ¿el mensaje de la gracia es una fe fácil?
El mensaje de la gracia no es fácil. Choca con el orgullo humano, porque no hay ni una sola cosa que podamos hacer para agregarle a mi salvación. Excluye mis buenas intenciones, mi historial.
- ¿Cuál es la responsabilidad del hombre? FE
Creer y Fe. La biblia dice que cuando alguien cree se convierte en nueva criatura. Y querrá arrepentirse de todos sus pecados. Este mensaje de la gracia endereza nuestro corazón. Nos salvó por su misericordia.
- ¿Qué tan comprometido estás con el mensaje de la gracia de Dios?
- ¿Estudias la palabra de Dios porque quieres saber la verdad? Y quieres comprender cual es el mensaje que ocupa la gente hoy para salvación. O ¿solo le buscas versículo a tu situación
- ¿Lo compartes con otros? Dios te ama, envió a su hijo para perdonar sus pecados, si lo aceptas pondrá su Espíritu dentro de ti, y comenzarás en un proceso de parecerte cada vez más a Jesús. Te
facultará para compartir su palabra. Y después de esta vida vendrá a buscarte para
estar en su presencia. ¿Quieres guardarlo solo para ti? - ¿Estás tan comprometido que morirías por EL? Si no podemos estudiar la palabra, orar, predicar su palabra; muchos menos estaremos comprometidos para “negarnos a nosotros mismos” “tomar nuestra cruz” “ser discípulos”….. imagínate morir por su causa.
2. Morir a mí mismo.
Fíjate lo que dijo Jesús:
Mateo 16: 24-26. Luego Jesús dijo a sus discípulos:
—Si alguien quiere ser mi discípulo, que se niegue a sí mismo, tome su cruz y me siga. 25 Porque el que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por mi causa, la encontrará. 26 ¿De qué le sirve a uno ganar el mundo entero si se pierde la vida? ¿O qué se puede dar a cambio de la vida?
- Y Pablo lo entendió muy bien. Una consecuencia de vivir (no solo recibir, no solo creer) sino vivir, vivir el mensaje de la gracia es morir a ti mismo.
- Porque el mensaje de la gracia te lleva a nacer de nuevo (Juan 3:3), y para eso tienes que morir a lo anterior, a lo pasado, a lo antiguo.
- El Espíritu Santo te sella y hay consecuencias no solo de no querer defraudar a Dios.
- Porque la ley se escribe en tu corazón, ya no lo haces por ley, sino como consecuencia de recibir a Cristo, de que el Espíritu Santo viva en ti. Y en ese caminar con Cristo, comienzas a negarte a ti mismo, cada vez más y más y más, hasta llegar al punto de morir (tomar tu cruz) y morir más y más y más.
Hechos 20: 22-24. 22 »Y ahora tengan en cuenta que voy a Jerusalén obligado[a] por el Espíritu, sin saber lo que allí me espera. 23 Lo único que sé es que en todas las ciudades el Espíritu Santo me asegura que me esperan prisiones y sufrimientos. 24 Sin embargo, considero que mi vida carece de valor para mí mismo, con tal de que termine mi carrera y lleve a cabo el servicio que me ha encomendado el Señor Jesús, que es el de dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios.
Filipenses 1:21. Porque para mí el vivir es Cristo y el morir es ganacia.
Filipenses 2: 6-8. Yo, por mi parte, ya estoy a punto de ser ofrecido como un sacrificio, y el tiempo de mi partida ha llegado. 7 He peleado la buena batalla, he terminado la carrera, me he mantenido en la fe. 8 Por lo demás me espera la corona de justicia que el Señor, el Juez justo, me otorgará en aquel día; y no solo a mí, sino también a todos los que con amor hayan esperado su venida.
Filipenses 3:7-11. Sin embargo, todo aquello que para mí era ganancia, ahora lo considero pérdida por causa de Cristo. 8 Es más, todo lo considero pérdida por razón del incomparable valor de conocer a Cristo Jesús, mi Señor. Por él lo he perdido todo y lo tengo por estiércol, a fin de ganar a Cristo 9 y encontrarme unido a él. No quiero mi propia justicia que procede de la Ley, sino la que se obtiene mediante la fe en Cristo, la justicia que procede de Dios, basada en la fe. 10 Lo he perdido todo a fin de conocer a Cristo, experimentar el poder que se manifestó en su resurrección, participar en sus sufrimientos y llegar a ser semejante a él en su muerte. 11 Así espero alcanzar laresurrección de entre los muertos.
Predicador: Andrés Dector
Predicación del 31 de agosto de 2025 en «La Promesa del Padre»