Hechos 25

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La Fidelidad De Dios Ante Un Hombre Amable

Introducción

Hoy vamos a estudiar Hechos 25 y aunque es un capítulo realmente corto y de transición a hechos más concretos en todo este proceso de Pablo, después de leerlo y leerlo muchas veces, Dios me hizo sentir algunos puntos importantes que les quiero compartir.

Sabemos y hemos estudiado cómo fue la conversión de Pablo, sabemos que el Señor Jesus le habló y le dijo que tenía que padecer por su nombre. Hechos 9:16.

Y también dijo que él lo había escogido como instrumento para dar a conocer su nombre.

Pienso que Pablo, como cada uno de nosotros, tomó una decisión, y emprendió su camino a la transformación y a dejarse guiar y amar por Dios.

Hasta aquí podemos ver dos hechos, que Dios dijo algo sobre Pablo y que Pablo dijo sí a Dios, ¿están de acuerdo?

¿Sabía Pablo lo que tenía que padecer por Cristo?   Pienso que no, pero estuvo dispuesto a experimentar la Fidelidad de Dios en su vida y en su propósito.

Pablo aceptó ser amado por Dios y creyó que valía la pena lo que tendría que sufrir por su nombre.

Leemos el capítulo 25

Hechos 25: El proceso ante Festo

25 Tres días después de llegar a la provincia, Festo subió de Cesarea a Jerusalén. Entonces los jefes de los sacerdotes y los dirigentes de los judíos presentaron sus acusaciones contra Pablo. Insistentemente, pidieron a Festo que hiciera el favor de trasladar a Pablo a Jerusalén. Lo cierto es que ellos estaban preparando una emboscada para matarlo en el camino. Festo respondió: «Pablo está preso en Cesarea y yo mismo partiré en breve para allá. Que vayan conmigo algunos de los dirigentes de ustedes y formulen allí sus acusaciones contra él, si es que ha hecho algo malo».

Después de pasar entre los judíos unos ocho o diez días, Festo bajó a Cesarea y al día siguiente convocó al tribunal y mandó que trajeran a Pablo. Cuando este se presentó, los judíos que habían bajado de Jerusalén lo rodearon, formulando contra él muchas acusaciones graves que no podían probar.

Pablo se defendía:

—No he cometido ninguna falta ni contra la Ley de los judíos ni contra el Templo ni contra el césar.

Pero Festo, queriendo congraciarse con los judíos, le preguntó:

—¿Estás dispuesto a subir a Jerusalén para ser juzgado allí ante mí?

10 Pablo contestó:

—Ya estoy ante el tribunal del césar, que es donde se me debe juzgar. No he agraviado a los judíos, como usted sabe muy bien. 11 Si soy culpable de haber hecho algo que merezca la muerte, no me niego a morir. Pero si no son ciertas las acusaciones que estos judíos formulan contra mí, nadie tiene el derecho de entregarme a ellos para complacerlos. ¡Apelo al césar!

12 Después de consultar con sus asesores, Festo declaró:

—Has apelado al césar. ¡Al césar irás!

Festo consulta al rey Agripa

13 Pasados algunos días, el rey Agripa y Berenice llegaron a Cesarea para saludar a Festo. 14 Como se entretuvieron allí varios días, Festo presentó al rey el caso de Pablo.

—Hay aquí un hombre —le dijo—, que Félix dejó preso. 15 Cuando fui a Jerusalén, los jefes de los sacerdotes y los líderes religiosos de los judíos presentaron acusaciones contra él y exigieron que se le condenara. 16 Les respondí que no es costumbre de los romanos entregar a ninguna persona sin antes concederle al acusado un careo con sus acusadores, y darle la oportunidad de defenderse de los cargos. 17 Cuando acudieron a mí, no dilaté el caso, sino que convoqué al tribunal el día siguiente y mandé traer a este hombre. 18 Al levantarse para hablar, sus acusadores no alegaron en su contra ninguno de los delitos que yo había supuesto. 19 Más bien, tenían contra él algunas cuestiones tocantes a su propia religión y sobre un tal Jesús, ya muerto, que Pablo sostiene que está vivo. 20 Yo no sabía cómo investigar tales cuestiones, así que le pregunté si estaba dispuesto a ir a Jerusalén para ser juzgado allí con respecto a esos cargos. 21 Pero como Pablo apeló para que se le reservara el fallo al emperador, ordené que quedara detenido hasta ser remitido al césar.

22 —A mí también me gustaría oír a ese hombre —dijo Agripa a Festo.

—Pues mañana mismo lo oirá usted —contestó Festo.

Pablo ante Agripa

23 Al día siguiente Agripa y Berenice se presentaron con gran pompa, y entraron en la sala de la audiencia acompañados por oficiales de alto rango y por las personalidades más distinguidas de la ciudad. Festo mandó que trajeran a Pablo 24 y dijo:

—Rey Agripa y todos los presentes: Aquí tienen a este hombre. Todo el pueblo judío me ha presentado una demanda contra él, tanto en Jerusalén como aquí en Cesarea, pidiendo a gritos su muerte. 25 He llegado a la conclusión de que él no ha hecho nada que merezca la muerte, pero como apeló al emperador, he decidido enviarlo a Roma. 26 El problema es que no tengo definido nada que escribir al soberano acerca de él. Por eso lo he hecho comparecer ante ustedes, y especialmente delante de usted, rey Agripa, para que, como resultado de esta investigación, tenga yo algunos datos para mi carta; 27 me parece absurdo enviar un preso sin especificar los cargos contra él.

A mí me parece como el final de capítulo de una serie de Netflix, dónde después de haber visto todo el capítulo te deja intrigado en el último minuto, y quieres ver el siguiente.

Datos De Hechos 25
– ¿Quiénes eran? Félix. Gobernador romano de la provincia de Judea, su gobierno duró aprox 8 años. Los últimos 2 años mantuvo a Pablo preso pero hablaba periódicamente con él. Hechos 24:26
–  Porcio Festo. Sucesor de Félix como gobernador de Judea. Heredó el caso sin resolver de Pablo.   
– Rey Herodes Agripa II.   Hijo de Herodes Agripa I y nieto de Herodes el grande.
– 25:16 Pablo apeló a la ley romana
– Pablo estuvo dos años preso en Cesarea. Hechos 24:27
– ¿Permite la Ley que ustedes azoten a un ciudadano romano antes de ser juzgado?  Hechos 22:25

Lo que me lleva a decirles el título de ésta prédica …

La Fidelidad De Dios Ante Un Hombre Amable

Vamos a definir primero lo que es ser AMABLE. (Piensa en algunas ideas)

Una persona amable es aquella que trata a los demás de manera agradable, con cortesía, respeto y empatía. Se caracteriza por ser considerada, cooperativa y afectuosa, mostrando una actitud bondadosa y altruista, poniendo a menudo el bienestar ajeno por encima del propio. 

Definición de Google.

¿Cuántos de ustedes se consideran personas amables?

Considero que todos en cierta medida lo somos, a veces más con algunas personas que con otras ¿no?

Encontré una definición en la REA que me dejó sorprendido y me hizo reflexionar, se las comparto.

Del lat. amabĭlis.

  1. adj. Digno de ser amado.

(Reflexiona 30 segegundos)

Normalmente, cuando le decimos a alguien ¡que amable eres! es porque hemos recibido algo de parte de esa persona, un favor, una cortesía, una ayuda.

Pero en ésta definición, se requiere que nosotros, sin haber recibido nada, veamos a la otra persona digna de nuestro amor.

Es así como Dios nos ve, y es así como vió a Pablo. Dignos de su amor. Elegidos.  Dignos de ser amados. Ahora bien, eso no requiere nada de nuestra parte, el que nos da esa dignidad es él.

¿Qué nos corresponde a nosotros?    dejarnos amar, confiar, experimentar la Fidelidad de Dios. Lo que él ha dicho, lo hará.

Números 23:19 Dios no es un simple mortal
    para mentir y cambiar de parecer.
¿Acaso no cumple lo que promete
    ni lleva a cabo lo que dice?

¿Pablo confiaba en el Señor? sí, y confiaba en las palabras y promesas recibidas.

Hechos 23:11 (…) Así como has dado testimonio de mí en Jerusalén, es necesario que lo des también en Roma».

¿Ahora bien, cómo vemos la fidelidad de Dios en esto?

¿Cuál creen que fue el punto medular para que Pablo pudiera llegar a Roma?   Qué también era ciudadano romano, sino no podría haber apelado al César. Pablo tenía doble ciudadanía de nacimiento, esto ya estaba en el plan de Dios ¿no crees? o Pablo al ser enviado por el Espíritu Santo a Jerusalén, habría estado condenado a muerte.

Pablo recibió la promesa de que iría a predicar a Roma, y eso le dio confianza, si Dios dijo, ¿Quién podría cambiarlo?

Quiero ir cerrando con esta reflexión.

1.- ¿Eres una persona amable?

¿Eres un hijo/a de Dios amable?

La mayoría de las veces, somos nosotros mismos quienes ponemos freno a lo que Dios quiere hacer con nosotros, no nos dejamos amar, porque no confiamos, porque no vemos, porque tenemos miedo, porque no queremos sufrir y padecer, porque no queremos que nos duela.

¿Eres una persona amable con tu esposo/a?

¿Eres amable para tus hijos?

¿Le das a las personas que te rodean la dignidad de ser amados por tí? o te reservas tu amor dependiendo las circunstancias.

Recuerda que para Dios ya eres elegido y eres digno de ser amado, sólo déjate amar.

2.- Descansa en la fidelidad de Dios. Pablo pasó dos años en la cárcel esperando. Si crees que Dios no está haciendo nada, confía, déjate amar.

Pablo dijo: “Si soy culpable de haber hecho algo que merezca la muerte, no me niego a morir” hechos 25:11

Pablo pudo ser libre con el gobernador Festo, pero tenía una palabra de ir a Roma, incluso no sabían con qué cargos lo enviarían al César.

Conclusión

Eres digno de ser amado, déjate amar, confía en Dios y experimenta su fidelidad para tu vida. Ama sin reservas.

Predicador Aldo Ahedo
Predicación del 12 de Octubre de 2025 en «La Promesa del Padre»