La importancia de la iglesia local

Publicado por LPP en

Congregarnos en una iglesia local es mucho más que un checklist o venir a pasar lista para que Dios no se olvide de nosotros. Éstas son algunas de las muchas razones por las que vemos en la Biblia que es importante que nos reunamos físicamente con más creyentes en la iglesia local.

Él mismo constituyó a unos como apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; y a otros, pastores y maestros, 12 a fin de capacitar al pueblo de Dios para la obra de servicio, para edificar el cuerpo de Cristo. 13 De este modo, todos llegaremos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a una humanidad perfecta que se conforme a la plena estatura de Cristo.14 Así ya no seremos niños, zarandeados por las olas y llevados de aquí para allá por todo viento de enseñanza y por la astucia y las artimañas de quienes emplean métodos engañosos.15 Más bien, al vivir la verdad con amor, creceremos hasta ser en todo como aquel que es la cabeza, es decir, Cristo. 16 Por su acción todo el cuerpo crece y se edifica en amor, sostenido y ajustado por todos los ligamentos, según la actividad propia de cada miembro.

Efesios 4:11-16

Cuando decidimos no congregarnos en una iglesia local, es como si le dijéramos a Jesús: «tengo una mejor idea que Tú, soy más sabio que Tú… Yo sé mejor cómo funciono y cómo crecer bien». Eso es claramente un engaño del diablo. El Señor Jesús, en su sabiduría, diseñó la iglesia local para edificar sanamente y proteger al creyente.

Porque donde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.

Mateo 18:20

El Señor sabe que puedes orar y alabarlo solo, pero, a pesar de eso, adicional a eso, Él dio esta indicación, esta clave: Reúnanse, y yo estaré en medio de ustedes cuando se reunan en mi Nombre.

LA IGLESIA LOCAL ES UN LUGAR SEGURO PARA AYUDARNOS CON NUESTRAS CARGAS

Ayúdense unos a otros a llevar sus cargas, y así cumplirán la ley de Cristo.

Gálatas 6:2

Si alguno está enfermo, que llame a los ancianos de la iglesia, para que oren por él y en el nombre del Señor lo unjan con aceite. 15 Y cuando oren con fe, el enfermo sanará, y el Señor lo levantará; y si ha cometido pecados, le serán perdonados.

Santiago 5:14-15

Alégrense con los que están alegres; lloren con los que lloran. 16 Vivan en armonía los unos con los otros. No sean arrogantes, sino háganse solidarios con los humildes. No se crean los únicos que saben.

Romanos 12:15-16

  • Tenemos luchas reales.
  • Necesitamos ayuda.
  • No somos auto-suficientes.
  • No vivimos sólo para nuestros intereses o necesidades propias.
  • Debemos ayudarnos unos a otros con nuestras cargas.

El hierro se afila con el hierro y el hombre en el trato con el hombre

Proverbios 27:17

La vida en iglesia forma parte de cómo se cultiva el Fruto del Espíritu.

En el Nuevo Testamento constantemente encontramos la orden de esforzarnos por amarnos y mantener la paz entre nosotros (o sea que cuesta trabajo, es algo que debes perseguir, no sucede solo, no es una emoción, es una decisión y una actitud), nos llama a perdonarnos (o sea que habrá ofensas), a ser pacientes con los demás (o sea que te desesperarán), a ser misericordiosos (o sea que a veces fallaremos), a resolver pronto nuestras diferencias (o sea que tendremos diferencias), etc.

Algunas personas dicen que aman más a sus mascotas que a las personas alrededor, y eso no significa que los animales sí te entiendan y el problema sea la gente; un punto importante es que los animales no pueden expresar su opinión con claridad y determinación, no pueden decirte lo que piensan de ti y de tus acciones o actitudes, no tienen mucho rango para no estar de acuerdo contigo. Si tu perro pudiera darte su opinión, si tu gato pudiera ejercer su libre voluntad, si tu hamster pudiera tomar al 100 por ciento sus propias decisiones, quizá ya no te caería tan bien, quizá ya no te llevarías “tan bien” con ese ser, quizá ya te incomodaría interactuar con tu animalito como te incomoda interactuar con otras personas por esa misma razón. Si tu mascota pudiera expresarse como las personas, quizá te darías cuenta que a veces el problema en la relación eres tú.

Pasa lo mismo cuando decides no congregarte y prefieres solo ver videos en YouTube, escuchar podcasts en Spotify o ir esporádicamente a reuniones o eventos cristianos en los que es nula la interacción o sólo es una breve interacción momentánea y no se desarrolla una relación real, permanente y estrecha con otros creyentes con los que puedas tener diferencias. Este tipo de vida cristiana fuera de la iglesia, no te permite formar adecuadamente tu carácter, desarrollar tu paciencia y aprender a amar de verdad. Sólo es una falsa ilusión.

No seas sabio en tu propia opinión; más bien, teme al Señor y huye del mal.

Proverbios 3:7

No seas sabio en tu propia opinión (eso incluye tu propia interpretación, tus propias preferencias, etc).

Es importante tener perspectivas diferentes, de personas diferentes… Arriba, en Romanos 12:16, leímos hace un momento “no se crean los únicos que saben”. Es importante aprender y crecer junto a otros Cristianos que tienen el mismo Espíritu Santo, fueron salvados por el mismo Jesús, y están en la misma búsqueda de conocer a Dios. Es una edificación y protección mutuas.

Jesús nos llamó a la humildad, a ser pobres en espíritu, no pensando que somos autosuficientes y no necesitamos nada de nadie más.

Sométanse unos a otros, por reverencia a Cristo.

Efesios 5:21

A cada uno se le da una manifestación especial del Espíritu para el bien de los demás.

1 Corintios 12:7

Ejercita el don que recibiste mediante profecía, cuando los ancianos te impusieron las manos.

1 Timoteo 4:14

Una de las razones y propósitos por los que recibimos dones del Espíritu Santo, es para bendecir a otros precisamente en la iglesia local. El contexto de este versículo es específicamente sobre la dinámica de los creyentes en la iglesia local.

La iglesia es un lugar seguro para ejercitar los dones. Por ejemplo, en 1 Corintios 14:29 nos muestra cómo en la iglesia local, el don de profecía es afinado, al someter las palabras proféticas al don más ejercitado de otros creyentes en la misma iglesia.

Pablo le recuerda a Timoteo que debe ejercitar su don (bendiciendo a otros); don que de hecho recibió cuando otros en la iglesia local le impusieron manos… o sea físicamente, estaba ahí, en su iglesia local. ¡Lo que se habría perdido Timoteo si hubiera optado por sólo ver videos en YouTube y sólo escuchar podcasts en Spotify!

Por eso, anímense y edifíquense unos a otros, tal como lo vienen haciendo.

1 Tesalonicenses 5:11

Que nadie te menosprecie por ser joven. Al contrario, que los creyentes vean en ti un ejemplo a seguir en la manera de hablar, en la conducta, en amor, fe y pureza.

1 Timoteo 4:12

Para poder ser ejemplo a otros, es indiscutiblemente necesario romper barreras de personalidad, de rencillas, de hábitos al hablar o reaccionar, dejar de aislarnos, dejar de ofendernos con facilidad, evitar reaccionar con ligereza, etc.

Debemos cuidar nuestra vida porque no es sólo por ti o para ti, sino que es importante para otros («edifíquense unos a otros«… «Sé ejemplo a los creyentes»).

20 Me he hecho a los judíos como judío, para ganar a los judíos; a los que están sujetos a la ley (aunque yo no esté sujeto a la ley) como sujeto a la ley, para ganar a los que están sujetos a la ley; 21 a los que están sin ley, como si yo estuviera sin ley, no estando yo sin ley de Dios sino bajo la ley de Cristo, para ganar a los que están sin ley.

1 Corintios 9:20-21

Es específica y estratégica. Quienes nos congregamos en una misma iglesia local, estamos en el mismo entorno y compartimos la misma cultura. Esto nos facilita alcanzar y edificar con eficiencia y practicidad a la comunidad de la que todos en la iglesia local formamos parte.

V. 22. Me he hecho débil a los débiles, para ganar a los débiles; a todos me he hecho de todo, para que de todos modos salve a algunos.

No dejemos de congregarnos, como acostumbran hacer algunos, sino animémonos unos a otros, y con mayor razón ahora que vemos que aquel día se acerca.

Hebreos 10:25

Vemos en la Escritura y en la vida diaria, que cada vez será más fuerte la corriente del mundo, cada vez será más difícil que la sociedad soporte la verdad, cada vez será más difícil vivir tu fe en este mundo caído. Y ante esa realidad ineludible, resalta aun más la necesidad de congregarnos, de disfrutar y aprovechar el diseño de Jesús para edificar y proteger a cada creyente: la iglesia local. ⁠■