Introducción
Entrando en materia, hemos comenzado a ver esta serie de predicaciones: “La iglesia”.
● Se han hablado ya algunos temas que involucran puntos de vista de lo que es la iglesia, y lo que NO es la iglesia.
● De lo que hace la iglesia y de lo que No hace la iglesia.
● La importancia de la oración.
Estos puntos, quizá nos están ayudando a tener revelación a la luz de la palabra sobre “ideas” que teníamos de cómo se hace la iglesia y qué hace la iglesia (a veces hacemos cosas que el Señor ni nos está pidiendo y solo estamos llenando la agenda).
¿Qué es “La iglesia”? Dios en este dos años ha estado rompiendo esquemas de estructuras de iglesia. Creo que el no parará de estar renovando nuestra mente y eso es alentador y esperanzador. El día de hoy hablaremos sobre “La dirección de Dios en la iglesia”
Metodología
Y para comenzar me gustaría que imagináramos una iglesia a la que todos quisiéramos pertenecer:
Una famosa carta que usamos en la iglesia actual para:
● Obtener doctrina.
● Para ver cómo era la iglesia.
● Para tener una noción de cómo era el mover de Dios.
Y que el día de hoy usaremos brevemente para ver como ejemplo de cómo obtenían dirección de parte de Dios como iglesia.
- Era una comunidad de fe donde todos adoraban juntos, caminaban cerca y pelean las batallas cotidianas codo a codo.
- Eran un grupo de hombres y mujeres que lloraban, y reían mirándose a los ojos.
- Aprendieron a ser una familia espiritual y se honraban continuamente.
- En esa iglesia cuando uno estaba en apuros, todos iban en su ayuda.
- Parecía que estaban dispuestos a dar su vida unos por otros.
- Honraban a las autoridades espirituales establecidas por amor, y disfrutaban de la comunión entre ellos.
- Se fortalecían y apoyaban de manera especial a los más nuevos en la fe.
- Eran rápidos para perdonarse ante los pleitos, aunque la mayoría desarrolló la habilidad de ser inofendibles.
- La gente se sentía atraída con unas ganas de querer pertenecer ahí.
- Tenían un ardiente celo por las escrituras.
- No compartían la palabra desde una perspectiva religiosa, fría y condenatoria.
- Cuando leían versículos lo hacían con lágrimas en los ojos y fuego en el corazón.
- No se podía tener una charla con ellos sin identificar principios bíblicos detrás de cada decisión, plan y actitud que toman.
- Era como si la palabra cobrara vida cuando alguien estaba cerca de esta comunidad.
- En cada parte de las escrituras encontraban a Cristo, y otros tesoros que pocos descubren.
- Era hermoso verlos adorando con los brazos hacia el cielo, pero en otras ocasiones con la biblia en las manos.
- Cuando predicaban parecía que el tiempo volaba y no se deseaba que terminara. La gente se sentía confrontada pero a la vez convencida y atraída a Jesús.
- Sus reuniones espirituales consistían en poderosos tiempos de manifestaciones de la Presencia de Dios.
- Eran adoradores e intercesores apasionados.
- En su búsqueda espiritual fluían las profecías, adoraban viéndolo a los ojos.
- Aún los que no habían sido salvos, experimentaban esa realidad y caían postrados reconociendo que Dios estaba ahí.
- Muchas personas se convertían cada semana.
- Había enfermos sanados.
- Oraban unos por otros; con empatía y compasión hacia los más pobres.
- Los veías en el templo, pero también en las calles; en las plazas y hospitales.
- Ayudaban a los más débiles no solo en cosas materiales, sino también en necesidades del alma y del espíritu.
Ésta fue la iglesia de Antioquía:
Hechos 11:26 …. y a los discípulos se les llamó cristianos por primera vez en Antioquía.
¿Qué tiene que pasar para que todo esto ocurra?, ¿Cúal camino debieron seguir, cuales pasos, estrategias y dónde lo aprendieron?
Lo que resume esta iglesia es la palabra “MADUREZ”; es madurez era debido a que eran discípulos que se parecen cada vez más y MUCHO más a Cristo. Y era tal ese parecido que los identifican en la ciudad de una manera que nunca antes alguien había usado para referirse a una comunidad de fe, los llamaron cristianos por primera vez, servidor y seguidor de Cristo, ósea que Cristo y su palabra son su autoridad suprema y única fuente de esperanza.
Así como hemos comprendido en estas prédicas que la iglesia puede ser vista desde un punto local o global; podríamos decir que la iglesia recibe dirección, metas, objetivos, planes, etc, de manera local y global, pero todo está alineado al establecimiento de su Reino.
Sin embargo, al estudiar la iglesia local o global, existe una misma meta, un mismo objetivo, una misma dirección que Dios nos da, y es la de ser más como El.
“SER CRISTIANOS”
Entonces:
- ¿Qué es lo que deberíamos estar haciendo como iglesia?
- ¿En que deberían estar direccionadas nuestras actividades?
- ¿En que deberían estar direccionados todos nuestros esfuerzos como iglesia?
- ¿Cómo tendrían que ser las instrucciones que nos dan dirección y debemos seguir de parte de Dios?
- ¿Hacia donde deberían mirar nuestras metas?
Y para esto necesitamos recordar EL PROPÓSITO DEL EVANGELIO.
- Su propósito es “revelar a Jesús” a través de personas. Así de fácil, así de simple.
- Que Cristo sea visto en cada creyente es la meta del cristianismo y por lo tanto de la iglesia.
- Dicho de otra manera, que Cristo sea formado en una vida y manifestado a través de ésta.
- Que la gente vea personas ordinarias llenas de Cristo.
- Que las iglesias no sean llenas de personas; sino que las personas sean llenas de Cristo. El éxito de una iglesia no debe medirse en edificios llenos, sino en vidas saturadas de Jesús. “El Señor murió y resucitó para saturar a la gente de El.
Gálatas 4:19. Hijitos míos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto, hasta que Cristo sea formado en vosotros.
El verdadero Cristianismo es mucho más que creer en Jesús, es dejar que la obra reformadora del Espíritu Santo produzca la formación de todos los aspectos de Cristo en una persona.
¿Entonces, cómo alcanzar esa meta tan alta?
Ser salvos es el comienzo de toda una aventura; la verdadera meta de una iglesia impregnada, saturada, llena y transformada cada vez más a Cristo se consigue a través de la gracia (a través de la gracia todo lo que Dios ha predestinado para nosotros, siendo diligentes, sucederá) y de algo práctico como el discipulado.
Meditemos en la siguiente idea: “Dios nos eligió para que llegásemos a ser como su Hijo, a fin de que su Hijo fuera el hijo mayor de muchos hermanos”. Si cada creyente acepta la meta del evangelio, de llegar a ser como Cristo; el infierno estaría siendo sacudido por las naciones.
Hagamos un test, respóndete con honestidad a ti mismo (da tiempo de auto responder):
- ¿Cuánto de Cristo reconoces que ha sido formado en tu vida?
- ¿Cuánto de su naturaleza es visto y reconocido por otros en tu vida?
- ¿Cuándo fue la última vez que alguien te dijo: cuando te veo, veo a Cristo en ti?
No hay forma de vivir el diseño original de Cristo para la iglesia y que la consecuencia no sea Cristo formado en las vidas y visto por otros. Si te sientes frustrado al responder, la gran noticia es que aún hay una GRAN esperanza. Y no estamos para desanimarnos, sino para cobrar valor, y reconocer de manera diaria nuestra necesidad de El, y de la gracia necesaria para ser como Jesús.
Volvamos al modelo de Antioquía.
Esta fue la primera iglesia en evangelizar gentiles (no judíos), es decir que los creyentes donde se estaba palpando todas estas transformaciones no era en personas con antecedentes judíos, o religiosos; sino gente que estaba totalmente alejada de Dios, antes de conocerlo.
Antioquía fue la primera iglesia congregación no judía de la historia. Leer Hechos 11:19-26.
Cuando las personas comenzaron a entregar su vida a Cristo, desarrollaron un cristianismo real.
¿Por qué?
- Porque estaban llenos del Espíritu Santo. Nadie les enseñó a ser cristianos, fue un mover espiritual en sus vidas.
- Porque habían muerto a sí mismos.
- Porque comprendieron que no se trataba de ellos, que el evangelio no se trataba de ser felices.
- Comprendieron que era reflejar a Cristo y eso traía consecuencias positivas en sus vidas (y por consecuencias positivas no me refiero antes los ojos del mundo, sino a los del Reino de Dios), aunque eso significaba sacrificar ó que doliera.
En la iglesia de Antioquía, había un mover espiritual que se palpaba, que se vivía. El cual era consecuencia de su relación y adoración a Cristo.
¿Entonces cómo avanza una iglesia? por la obra del Espíritu Santo sin duda, pero con hombres y mujeres dispuestos a hacer su voluntad. Con vidas comprometidas con seguir a Jesús y es imposible de deslindar de dos palabras que vivimos esta semana: intimidad y comunidad. Leí de un pastor estar frase: todo lo que nace en intimidad y se nutre en comunidad, transforma la realidad
Es decir hombres y mujeres sin importar la edad que cultivamos nuestra relación con Dios, que por medio de la comunidad fortalecemos vínculos unos con otros, y de esta manera se afecta el lugar donde Dios nos ha puesto, y esas cosas que esperamos que sucedan y que nos apresuramos, surgen de una manera orgánica, porque Dios es quien hace crecer la semilla.
Así vemos los niveles en los que Dios va trabajando, primero El en cada uno de nosotros, luego entre nosotros como iglesia, y luego afuera, y esto es guerra espiritual. El enemigo buscará debilitar estas cosas, pero es aquí dónde debemos animarnos a avanzar.
Conclusión
Las metas de la iglesia no son solo congresos, eventos o actividades solo porque los jóvenes necesitan estar activos, o las mujeres quieren un tiempo para ellas, o los esposo ocupan una salidita.
Las metas de la iglesia como lo he mencionado a lo largo de este mensaje es para crear un ejército de creyentes que se levanten expresando la plenitud de Cristo en sus vidas y así, ardiendo por Él, puedan contagiar a otros. Y creo que esta semana hemos visto la hermosura que hay en la comunidad, la convivencia, otras formas de vivir el evangelio que no necesariamente siguen una manera espécifica de pensar, sino que es guiado por el Espíritu Santo y ve a Dios en los detalles. Pero esto lo apreciamos a medida que vamos madurando, lo vemos en lo natural con los abuelos, disfrutan detalles que de jóvenes no lo hacían, porque han aprendido con el tiempo a valorar muchas cosas, y eso mismo pasa con la iglesia. Por eso todo lo que hacemos como iglesia debe estar guiado por el Espíritu Santo y con el propósito de reflejar su gloria.
¿Qué hicimos toda esta semana? orar, alabar, ayunar, convivir, compartir, buscar, interceder, ministrar, leer la palabra – orarla – meditarla, tomar la santa cena, vigilia, hablar con Él, buscarlo, anhelar, pedir dirección, como comunidad, mantener un fuego encendido.
¿Por qué?, ¿Por qué no hicimos una fiesta solamente?, ¿Por qué el año pasado hicimos una jornada de evangelismos? Porque queremos ser obedientes a lo que el Espíritu Santo nos habla. Porque si de esta manera vamos a reflejar su gloria y parecernos más a Él, entonces por supuesto que lo vamos a hacer.
Queremos ser:
- Una iglesia en orden con ministerios restaurados y dones activados; donde cada creyente haga lo que tiene que hacer como parte de un cuerpo → proactivos
- Un mover y una carga por los que no conocen de Cristo.
- Un celo por el discipulado.
- Una iglesia de servir y honrarnos unos a otros.
- Un hambre cada vez mayor por las escrituras que nos lleve a meditar día y noche en su sabiduría, pero sobre todo de experimentar la presencia de Cristo vivificado, de escuchar su voz y de mirar sus ojos.
- Una iglesia que comprenda que ya no se trata de nosotros los adultos, sino de los niños, adolescentes y jóvenes para que vivan un cristianismo real y sean llenos del Espíritu Santo para una iglesia en fuego como la iglesia primitiva.
Hay un libro que se llama la iglesia integral, del cual he sacado gran parte de esta prédica; el cual menciona que la meta de convertirnos y de ser alcanzados, de ser salvos, de alcanzar a otros, de ser parte de una iglesia, es simplemente “convertirnos en pequeños Cristos”.
Y todo parte de la intimidad con Jesus, no vamos a obtener madurez solo porque pasa el tiempo en que me congrego, puedo tener 40 años de asistir a una iglesia y ser inmadura. Todo parte de su presencia, y por eso el nos ha llevado a esto, no como un evento, sino como un modo de vivir, experimentando que vale la pena, que es posible sacar tiempo en la agenda, que en Su presencia está todo y no necesitamos nada más que a Él.
Así que hermanos, cuando nos pregunten cuál es nuestra meta como iglesia (qué espero que ni siquiera haya necesidad de que nos pregunten por que sea algo que se note), sepamos que es ser una iglesia que es cada vez más como Cristo; para hacer lo que hacía Él.
Señor, nuestro deseo es ser como Jesús.
¿Cómo buscar y mantenernos en Su voluntad como iglesia?
Amós 3:7 ¡Claro que no pasa nada al azar! Dios, el Señor, antes de hacer algo, primero se lo comunica a sus siervos los profetas, para que estos a su vez le adviertan a su pueblo.
Predicador Andrés Dector
Predicación del 07 de Diciembre de 2025 en «La Promesa del Padre»