Los dones en la Iglesia

Introducción
Quiero iniciar explicando un poco lo que significa la palabra “don”. Hay un concepto muy común que se tiene acerca de esta palabra y es “regalo” o “regalo inmerecido” que su definición proviene del latín vulgar «dōnum», que significa «regalo» o «presente». Esta raíz latina ha dado lugar a diferentes significados y usos a lo largo de la historia, incluyendo la idea de cualidades innatas o talentos especiales que una persona posee. Entonces la mayoría de veces que escuchamos la palabra “don” lo asociamos a un regalo de Dios.
Pero hoy quiero darles otra definición que proviene del griego antiguo, donde se traduce como «charisma». En el contexto bíblico, los dones son habilidades, talentos o capacidades sobrenaturales que Dios otorga a sus hijos para cumplir su propósito en la tierra. Entonces podemos ver que no solo es que Dios nos da “un regalo” sino que tienen significado y propósito. Los dones espirituales se mencionan en varios pasajes de la Biblia, como en Romanos 12:6-8 y 1 Corintios 12:4-11, donde se habla de dones como la profecía, la enseñanza, la sanidad, entre otros. Estos dones son dados por Dios a cada creyente según Su voluntad y para edificar a la Iglesia.
En cuanto a los dones espirituales, hermanos, quiero que entiendan bien este asunto.
1a Corintios 12:1
Dios a través de Pablo nos invita a entender bien acerca de los dones ya que de otra forma podemos tergiversar las enseñanzas y uso de los mismos, lo que trae como consecuencia la desobediencia y lastimar a la Iglesia en lugar de edificarla. Me temo que hoy en día hay algunas iglesias siendo maltratadas por la falta de conocimiento y entendimiento en este asunto.
1 • El amor es el comienzo
La verdad es que recibimos los dones por amor y es lo primero que debemos entender. ¿Cuál es la expresión más grande de amor que conocemos? La muerte de Cristo por nosotros. Dios amó tanto al mundo que entregó a su Hijo a la muerte.
Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna.
Juan 3:16
¿Y eso que tiene que ver con lo dones? Pues bien: los que creemos somos la iglesia y la Biblia dice que Jesús se entregó por ella ¿cierto? Entonces los dones los recibimos por el amor que Dios le tiene a la iglesia, el amor por la iglesia es lo que movió a Dios para darnos dones y la verdad es que Jesús murió por amor, fue crucificado como la mayor expresión de amor hacia nosotros y como ama tanto a la iglesia, también le dio dones porque quiere que crezca y madure (sea edificada).
Pero a cada uno de nosotros se nos ha dado gracia en la medida en que Cristo ha repartido los dones. Por esto dice: «Cuando ascendió a lo alto, se llevó consigo a los cautivos y dio dones a los hombres».
Efesios 4:7-8
Entonces podemos decir que no recibimos los dones por algún mérito, sino por el amor que Dios le tiene a la iglesia; es porque nos ama y quiere que seamos edificados. Ahora bien, el propósito de los dones es edificar la iglesia por amor, por lo tanto lo correcto es usar los dones con amor para el bien de la iglesia: esa es la visión que debemos tener siempre como dice 1Corintios 13:1-3.
Si hablo en lenguas humanas y angelicales, pero no tengo amor, no soy más que un metal que resuena o un platillo que hace ruido. Si tengo el don de profecía y entiendo todos los misterios y poseo todo conocimiento, y si tengo una fe que logra trasladar montañas, pero me falta el amor, no soy nada. 3 Si reparto entre los pobres todo lo que poseo, y si entrego mi cuerpo para que lo consuman las llamas, pero no tengo amor, nada gano con eso.
Todo lo referente a los dones gira alrededor del amor, primero de Dios hacia nosotros y después de nosotros hacia los demás.
2 • Sobre el uso de los dones
¿Saben cuantos dones tienen?¿O creen que no tienen ni un solo don? Si alguien piensa que no tiene ni un solo don, temo decirle que está muy equivocado porque sabemos que los dones son capacidades especiales o habilidades que solo sus hijos tenemos. Si estás aquí es porque entiendes que Dios habla y se puede escuchar a Dios en sus diversas formas: tienes que saber que eso es un don que Él nos ha dado, así que por lo menos el don de escuchar a Dios ya lo tienes.
Recordemos los dones, según se les menciona en dos pasajes.
Tenemos dones diferentes, según la gracia que se nos ha dado. Si el don de alguien es el de profecía, que lo use en proporción con su fe; si es el de prestar un servicio, que lo preste; si es el de enseñar, que enseñe; si es el de animar a otros, que los anime; si es el de socorrer a los necesitados, que dé con generosidad; si es el de dirigir, que dirija con esmero; si es el de mostrar compasión, que lo haga con alegría.
Romanos 12:6-8 6
Y en 1Corintios 12:4-11:
Ahora bien, hay diversos dones, pero un mismo Espíritu. Hay diversas maneras de servir, pero un mismo Señor. Hay diversas funciones, pero es un mismo Dios el que hace todas las cosas en todos. A cada uno se le da una manifestación especial del Espíritu para el bien de los demás. A unos Dios les da por el Espíritu palabra de sabiduría; a otros, por el mismo Espíritu, palabra de conocimiento; 9 a otros, fe por medio del mismo Espíritu; a otros, y por ese mismo Espíritu, dones para sanar enfermos; 10 a otros, poderes milagrosos; a otros, profecía; a otros, el discernir espíritus; a otros, el hablar en diversas lenguas; y a otros, el interpretar lenguas. Todo esto lo hace un mismo y único Espíritu, quien reparte a cada uno según Él lo determina.
Si bien el Espíritu Santo reparte los dones a quién Él determina, como leímos antes, Pablo nos habla acerca de «ambicionar los mejores dones» (1 Corintios 12:31), es decir debemos desear, anhelar o procurar los dones siguiendo la revelación de que a todo el que pide recibe, el que busca encuentra y al que toca se le abre, pero ¿Cómo vamos a ambicionar algo que no conocemos?
Si no sabemos cómo funcionan o para qué sirven los dones no vamos a poder utilizarlos eficientemente. Un ejemplo práctico de esto es: si tu hijo de 15 años te pide que le compres un auto de carreras pero solo porque ha visto la Fórmula 1, ¿se lo comprarías? Estoy seguro de que no, sin que antes pase por el conocimiento y adiestramiento adecuado. Lo mismo pasa con los dones si no escudriñamos cada uno, no sabremos cuales son los mejores.
Pero en La Promesa del Padre, que escudriñamos las Escrituras, sabemos que según 1Corintios 14:1 para Pablo el don de profecía es uno de los mejores, ya que abiertamente dice que prefiere que todos profeticen porque este don edifica, anima y consuela a la iglesia. Por otro lado, el don de lenguas generalmente nadie lo entiende y es el único que sirve para edificación propia.
Con esto de base ¿Cuáles serían algunos de los mejores dones?
- Profecía
- Discernimiento
- Fe
- Dones de sanidad
- Milagros
Personalmente, creo que de todos los dones que menciona la Biblia, los dones que deberíamos procurar son los que están en 1Corintios 12, pero también creo que es importante pedir los dones que se adecúan al llamado o propósito de Dios para nuestras vidas.
3 • Utilización de los dones en grupo
En la iglesia Dios ha puesto, en primer lugar, apóstoles; en segundo lugar, profetas; en tercer lugar, maestros; luego los que hacen milagros; después los que tienen dones para sanar enfermos, los que ayudan a otros, los que administran y los que hablan en diversas lenguas. ¿Son todos apóstoles? ¿Son todos profetas? ¿Son todos maestros? ¿Hacen todos milagros? ¿Tienen todos dones para sanar enfermos? ¿Hablan todos en lenguas? ¿Acaso interpretan todos?
1Corintios 12:29-30
En la iglesia hay distintas personas con distintos dones y Dios lo hizo así para que podamos trabajar en equipo, como un cuerpo donde, sin importar el don que tengas, todos tenemos el mismo nivel de importancia, por lo tanto debemos saber utilizar los dones en grupo para tener mayor efectividad.
Es decir, si Dios no nos da todos los dones a cada uno es porque quiere que podamos poner en práctica el amor y nos ayudemos los unos a los otros a establecer su Reino y edificar a la iglesia. Para esto necesitamos pedir a Dios:
- Sabiduría
- Entendimiento
- Amor por los hermanos
- Quitar cualquier tipo de orgullo o vanidad por los dones que nos dio
4 • Conclusión
Dios, en su infinito amor, nos ha escogido a ti y a mí para edificar su iglesia y nos ha dotado con los dones necesarios para cumplir su propósito en nosotros, pero sobre todo porque quiere que seamos sus instrumentos para que su iglesia crezca y madure en amor. Nos ha escogido para fortalecernos entre nosotros con su poder usando los dones para servir a los demás.
Todo esto para que entendamos que no se trata de nosotros, no es una competencia de ver quién tiene los mejores dones, quién sí los usa o quién no… se trata de entender que es solo su gracia funcionando en cada uno, haciendo equipo para bendecirnos los unos a los otros pero sobre todo para que su nombre sea exaltado y le demos la gloría que solo Él merece.
5 • Oración final
Espíritu Santo, gracias por tu enseñanza de hoy. Te pedimos que nos ayudes a entender que es por amor que nos has entregado los dones que tenemos, que nos mantengamos humildes para usarlos con ese mismo amor con el que nos los repartiste. Danos el discernimiento para no dejar entrar orgullo o vanidad a nuestro corazón y sabiduría para usar efectivamente los dones que tenemos. Señor, líbranos de vanagloriarnos por lo que hemos recibido por gracia, quita de nosotros cualquier espíritu de altivez que nos haya segado y no permita que veamos con claridad, que no envidiemos los dones que otros tienen sino que podamos trabajar en equipo usando los dones que cada uno tenemos.
Te pido que sigas revelando propósito y llamado a los que aún no lo tienen claro, muéstrales cuál es la función que tienen en esta iglesia para que puedan buscar los dones que necesitan y pedirlos hasta obtenerlos.
Señor, también ayúdanos a los demás a seguir ambicionando los mejores dones, como dice tu Palabra, para ser efectivos en el establecimiento de tu Reino y edificación de tu iglesia. Te pedimos todo esto en el Nombre de Jesús.