El discipulado en la iglesia.

INTRODUCIÓN
¿Qué es el discipulado?
Discípulo: viene de discipulus , que significa «aprendiz», «alumno» o «el que se deja enseñar». Deriva a su vez del verbo latino discere «aprender». Se relaciona etimológicamente con disciplina, implicando la acción de recibir enseñanza y corrección bajo la guía de un maestro.
Cuando hablamos de discipulado, nos referimos al proceso de formar discípulos. Quizá, como por definición, para que haya un discípulo, se necesita que tenga un maestro, por esta razón a veces se asocia con el proceso inicial de aprendizaje, de capacitación básica. Pero no, recibir clases de algo, aún de la biblia, no es discipulado. Veamos la diferencia entre alumno y discípulo.
DESARROLLO
Discípulo vs alumno.
Para ser un alumno, basta con que te inscribas en una escuela, basta con que te metas a un curso… a veces ni tienes que ir, basta con que te registres y se te considera alumno. Pero pon atención en esto: A sus discípulos Jesús los llamó a vivir con Él, a observarlo, a participar con Él. Los envió solos y al volver, les enseñó más.
(Mateo 4:18-20) Mientras caminaba junto al lago de Galilea, Jesús vio a dos hermanos: uno era Simón, llamado Pedro, y el otro, Andrés. Estaban echando la red al lago, pues eran pescadores. 19 «Vengan, síganme —dijo Jesús—, y los haré pescadores de hombres». 20 Al instante dejaron las redes y lo siguieron.
(Mateo 9:9) Jesús se fue de allí y vio a un hombre llamado Mateo, que estaba sentado en el lugar donde cobraba los impuestos para Roma. Jesús le dijo: —Sígueme. Entonces Mateo se levantó y lo siguió.
(Juan 1:43) Al día siguiente, Jesús decidió salir hacia Galilea. Se encontró con Felipe y lo llamó: Sígueme.
No les dijo: “Vengan a escucharme”, no les dijo “Inscríbanse en mi curso”, no les dijo “Asistan a mis clases”, no les dijo “Vean mis videos en YouTube” , no les dijo “Lean mis libros”. Les dijo: “SÍGANME”
Jesús no registró alumnos, no buscó fans, no vendió membresías. Los llamó a dejar sus vidas y seguirlo. Eso implicaba un compromiso total. Dejar cuaquier otra cosa, cambio radical, disponibilidad total, exclusividad. El discipulado no es algo intelectual, sino que transforma nuestras vidas. El discipulado tiene un impacto moral y espiritual en la persona. Tiene que llegar a lo más profundo de su ser.
Importancia del discipulado.
La primera razón de por qué es importante, es que Jesús lo ordenó:
(Mateo 28:18-20) Jesús se acercó entonces a ellos y dijo: —Se me ha dado toda autoridad en el cielo y en la tierra. 19 Por tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Santo, 20 enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. Y les aseguro que estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo.
Hay varios términos que encontramos en la Biblia que se refiere a nosotros: creyentes, hijos de Dios, santos, Cristianos, hermanos, discípulos. Creyentes (porque creen en Jesús), hijos de Dios (porque han nacido de nuevo), santos (porque somos apartados, santificados); justos (porque somos justificados), hermanos (porque somos hijos del mismo Padre), etc.
(Galátas 4:19) Queridos hijos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto hasta que Cristo sea formado en ustedes.
El discipulado es el proceso voluntario, comprometido y permanente, para ser moldeados y parecernos a Cristo. ¿Entonces NO BASTA solo con ser salvos?
El Evangelio es mucho más grande que solo ser perdonados por nuestros pecados. Tal vez eres creyente, tal vez ya naciste de nuevo, tal vez eres un hijo de Dios, pero te tengo una sorpresa: ¡ése no es el propósito, ése es sólo el inicio! La Salvación te permite iniciar el proceso.
La Salvación es el inicio. El objetivo final es parecernos a Cristo.
¿Estoy diciendo locuras? Mira lo que dicen estos pasajes:
(2 Timoteo 2:20) En una casa grande no solo hay vasos de oro y de plata, sino también de madera y de barro, unos para usos especiales y otros para fines ordinarios. 21 Si alguien se mantiene limpio, llegará a ser un vaso noble, santificado, útil para el Señor y preparado para toda obra buena.
(Efesios 4:11-16) Él mismo constituyó a unos como apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; y a otros, pastores y maestros, 12 a fin de capacitar al pueblo de Dios para la obra de servicio, para edificar el cuerpo de Cristo. 13 De este modo, todos llegaremos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a una humanidad perfecta que se conforme a la plena estatura de Cristo. 14 Así ya no seremos niños, zarandeados por las olas y llevados de aquí para allá por todo viento de enseñanza y por la astucia y las artimañas de quienes emplean métodos engañosos. 15 Más bien, al vivir la verdad con amor, creceremos hasta ser en todo como aquel que es la cabeza, es decir, Cristo.
¿Cómo discipular?
(Filipenses 4:9) Pongan en práctica lo que de mí han aprendido, recibido y oído, además de lo que han visto en mí y el Dios de paz estará con ustedes.
(1 Corintios 11:1) Imítenme, así como yo imito a Cristo.
CONCLUSIÓN
(Lucas 14:25-27) Grandes multitudes seguían a Jesús, y él se volvió y les dijo: 26 Si alguno viene a mí y no sacrifica el amor a su padre y a su madre, a su esposa y a sus hijos, a sus hermanos y a sus hermanas, y aun a su propia vida, no puede ser mi discípulo. 27 Y el que no carga su cruz y me sigue no puede ser mi discípulo.
¿Eres un discípulo? …. El que se deja enseñar… Consiste en seguir, no solo escuchar; consiste en imitar a Cristo, y que otros te imiten.
Predicador Paco Jiménez
Predicación del 01 de febrero de 2026 en «La Promesa del Padre»