Cómo enfrentó Jesús la adversidad

Publicado por LPP en

En este mundo siempre habrá dificultades… ¡Es un mundo caído!… Son parte de las consecuencias de que la humanidad se alejara de Dios.

Es diferente enfrentar la dificultad como hijos de Dios, que si no estamos con Él (¡ésa es nuestra dificultad más grande! ¡Una dificultad fatal y eterna!).

En las dificultades hay tentaciones… ¿Cómo reaccionamos? Según el tipo de prueba o dificultad, la tentación puede seducirnos a alguno o varios de estos pecados: En la enfermedad y pérdidas: desánimo, desesperanza, negar a Dios, maldiciones, blasfemar… Problemas económicos: engaño (trampa/tranza), robo, mentiras, violencia, hechicería… en las relaciones: ira, amargura, ofensa, venganza, odio, chismes, murmuraciones, desenfreno, autodestrucción, adivinación, brujería…

Dios no promete evitarnos las dificultades, pero nos promete librarnos
de ellas (atravesarlas sin que nos dañen), darnos salidas santas, acompañarnos
en medio de las pruebas, darnos sabiduría para enfrentarlas, darnos su fuerza
para resistir, salir victoriosos, crecer gracias a ellas.

Fijemos la mirada en Jesús…

Algunas cosas que Jesús sufrió

Rechazo familiar

Luego entró en una casa y, de nuevo, se aglomeró tanta gente que ni siquiera podían comer él y sus discípulos. Cuando se enteraron sus parientes, salieron a hacerse cargo de él, porque decían: «Está fuera de sí».

Marcos 3:20-21 Jesús y Beelzebú

20 Luego entró en una casa y, de nuevo, se aglomeró tanta gente que ni siquiera podían comer él y sus discípulos. 21 Cuando se enteraron sus parientes, salieron a hacerse cargo de él, porque decían: «Está fuera de sí».

Marcos 3:31-35 La madre y los hermanos de Jesús

31 En eso llegaron la madre y los hermanos de Jesús. Se quedaron afuera y enviaron a alguien a llamarlo, 32 pues había mucha gente sentada alrededor de él.

—Mira, tu madre y tus hermanos[a] están afuera y te buscan —dijeron.

33 —¿Quiénes son mi madre y mis hermanos? —respondió Jesús.

34 Luego echó una mirada a los que estaban sentados alrededor de él y añadió:

—Aquí tienen a mi madre y a mis hermanos. 35 Cualquiera que hace la voluntad de Dios es mi hermano, mi hermana y mi madre.

Traición de amigos/gente cercana

Mateo 26:48-50 El traidor había dado esta contraseña: «Al que le dé un beso, ese es; arréstenlo». 49 Enseguida Judas se acercó a Jesús y lo saludó diciendo:

—¡Rabí!

Y lo besó.

50 —Amigo —respondió Jesús—, ¿a qué vienes?[a]

Entonces los hombres se acercaron y prendieron a Jesús.

Ofensas reales

1 Pedro 2:23 Cuando proferían insultos contra él, no replicaba con insultos; cuando padecía, no amenazaba, sino que confiaba en aquel que juzga con justicia.

Incomodidades materiales

Mateo 8:20 Las zorras tienen madrigueras y las aves tienen nidos —respondió Jesús—, pero el Hijo del hombre no tiene dónde recostar la cabeza.

Abuso psicológico, emocional y físico

Mateo 27:27-31 Los soldados se burlan de Jesús

27 Los soldados del gobernador llevaron a Jesús al palacio[a] y reunieron a toda la tropa alrededor de él. 28 Le quitaron la ropa y le pusieron un manto color escarlata. 29 Luego trenzaron una corona de espinas y se la colocaron en la cabeza; en la mano derecha le pusieron una vara. Arrodillándose delante de él, se burlaban diciendo:

—¡Viva el rey de los judíos!

30 También lo escupían y con la vara golpeaban su cabeza. 31 Después de burlarse de él, le quitaron el manto, le pusieron su propia ropa y se lo llevaron para crucificarlo.

¿ «Abandonado por Dios» ? (Tú no, Él sí)

Mateo 27:46 Como a las tres de la tarde,[a] Jesús gritó con fuerza:

Elí, Elí¿lema sabactani? —que significa “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”.[c]

Jesús fue probado/tentado en TODO

Hebreos 4:15 Porque no tenemos un sumo sacerdote incapaz de compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que ha sido tentado en todo de la misma manera que nosotros, aunque sin pecado.

En todo… Lo que ya leímos y mucho más… Perdió a su papá, sufrió
persecución, le levantaron falsos, juicios injustos, lo abandonaron muchas
veces… y un largo etcétera

Los sufrimientos de Jesús no fueron «una rachita», fue toda su vida

Hasta se le da este título:

Isaías 53:3 Despreciado y rechazado por los hombres, varón de dolores, habituado al sufrimiento.
Todos evitaban mirarlo;  fue despreciado y no lo estimamos.

No podemos evitar la adversidad

Juan 16:33 Yo les he dicho estas cosas para que en mí hallen paz. En este mundo afrontarán aflicciones, pero ¡anímense! Yo he vencido al mundo.

No podemos evitar la adversidad, pero el Señor nos protege

Juan 17:15  No te pido que los quites del mundo, sino que los protejas del maligno.

Cuando buscas más Dios, más luchas enfrentarás, porque vas contra el mundo

Salmo 34:19 Muchas son las angustias del justo, pero el Señor lo librará de todas ellas;

Dios es soberano, nada se sale se su control. Él no nos tienta, pero puede permitir la adversidad para formarnos

Santiago 1:13 Que nadie al ser tentado diga: «Es Dios quien me tienta». Porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni tampoco tienta él a nadie.

En cada prueba Dios nos da la salida

1 Corintios 10:13 Ustedes no han sufrido ninguna tentación que no sea común al género humano. Pero Dios es fiel y no permitirá que ustedes sean tentados más allá de lo que puedan aguantar. Más bien, cuando llegue la tentación, él les dará también una salida a fin de que puedan resistir.

La adversidad nos acerca a Dios, nos perfecciona

Santiago 1:2-4 Pruebas y tentaciones

Hermanos míos, considérense muy dichosos cuando tengan que enfrentarse con diversas pruebas, pues ya saben que la prueba de su fe produce perseverancia. Y la perseverancia debe llevar a feliz término la obra, para que sean perfectos e íntegros sin que les falte nada.

Conclusión

Hebreos 12:2 Fijemos la mirada en Jesús, el iniciador y perfeccionador de nuestra fe, quien por el gozo que le esperaba, soportó la cruz, menospreciando la vergüenza que ella significaba, y ahora está sentado a la derecha del trono de Dios.

Hebreos 2:18 Por haber sufrido él mismo la tentación, puede socorrer a los que son tentados.

2 Corintios 12:8-10 Tres veces rogué al Señor que me la quitara; pero él me dijo: «Te basta con mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad». Por lo tanto, gustosamente presumiré más bien de mis debilidades, para que permanezca sobre mí el poder de Cristo. 10 Por eso me regocijo en debilidades, insultos, privaciones, persecuciones y dificultades que sufro por Cristo; porque, cuando soy débil, entonces soy fuerte.

Predicador Paco Jiménez
Predicación del 14 de Junio de 2026 en «La Promesa del Padre»