Hechos 16

Publicado por LPP en

LA MULTIFUNCIONALIDAD EN EL ESPÍRITU: UNA SOLA COSA NO ES SUFICIENTE.

1.- Timoteo
¿Qué que cosa? ¿Qué lo circuncidó? No era Pablo el que dijo que no impusieran cargas…. Ahh pero a los no creyentes.
Pablo es el autor principal de la idea de que el se hace lo que sea con tal de alcanzar a los demás para Cristo:

1 Corintios 9: 19-23. 19 Aunque soy libre respecto a todos, de todos me he hecho esclavo para ganar a tantos como sea posible. 20 Entre los judíos me volví judío, a fin de ganarlos a ellos. Entre los que viven bajo la Ley me volví como los que están sometidos a ella (aunque yo mismo no vivo bajo la Ley), a fin de ganar a estos. 21 Entre los que no tienen la Ley me volví como los que están sin Ley (aunque no estoy libre de la Ley de Dios, sino comprometido con la ley de Cristo), a fin de ganar a los que están sin Ley. 22 Entre los débiles me hice débil, a fin de ganar a los débiles. Me hice todo para todos, a fin de salvar a algunos por todos los medios posibles. 23 Todo esto lo hago por causa del evangelio para participar de sus frutos.

El entendía muy bien, que no se trataba de uno. Muchas veces ponemos por delante lo que “pensamos” “concluimos” “creemos” o “nuestras propias experiencias” hemos actuado como sabios y nos olvidamos de los bebés en Cristo; o hemos obtenido revelación y se nos ha olvidado que los demás no; tratamos a los que no son de Cristo como si lo fueran y los juzgamos.

Pablo conocía a los judíos, y quiso evitar cualquier cosa que pudiera estropear el compartirles de Cristo por un rechazo innecesario.

Y bueno como esta sección la titule “Timoteo”, es importante mencionar el impacto de este joven en las misiones. Un Joven de buen testimonio, hijo de mamá judía, inculcado por ella y su abuela, y que como familia entregaron su vida a Cristo. La consecuencia de su buena educación (hablando en términos de Dios), lo llevó a ser un hombre de confianza, de carácter y que fácilmente pudiera recibir el mensaje de salvación.

Me puse a pensar un poco en la predica donde hablamos de los “no judíos”, pero que eran devotos. ¿El recibir a Jesús fue un premio? Yo creo que fue una consecuencia. Inculcar a nuestros hijos en la palabra de Dios, va a permitir que para ellos sea más fácil después no solo entender; sino también poder sentir al Espíritu Santo y recibir a Jesús como su señor y salvador.

2.- La visión de Pablo del hombre macedonio

Todo lo que leemos en esta sección nos habla directamente de la dirección del Espíritu Santo.

Una iglesia donde no se toma en cuenta al Espíritu Santo se convierte en una organización con nombres, títulos y puestos cristianos. Una buena organización, pero pierde la esencia de iglesia.

Lo más importante de estos pasajes es resaltar como los creyentes avanzaban para llevar el evangelio bajo el impulso del Espíritu Santo. Cuando el Espíritu Santo les impedía ir en una dirección, iban en otra, confiando en que el Espíritu Santo aprobaría o desaprobaría sus planes de viaje.

Quiero dejar en Stand by la visión de Pablo, para después observar como Pablo fue interpretando esa visión.

Hechos 16: 9 Durante la noche Pablo tuvo una visión en la que un hombre de Macedonia, puesto de pie, que le rogaba: “Pasa a Macedonia y ayúdanos”.

A) Después de la Visión, Pablo interpretó que tenía que ir a Macedonia.

3.- Conversión de Lidia

Pablo buscando un lugar de oración, se encuentra con mujeres a las cuales le comparte el evangelio.

¿Qué leemos?
Que, una vez más por la consecuencia de adorar a Dios, era más fácil recibir el evangelio. Era como si completara lo que ya había en su corazón, pues al adoración emana desde el alma; ya tenían una relación con Dios; no por una religión, sino por una adoración.

Hechos 16:14 Una de ellas, que se llamaba Lidia, adoraba a Dios. Era de la ciudad de Tiatira y vendía telas de púrpura. Mientras escuchaba, el Señor le abrió el corazón para que respondiera al mensaje de Pablo.

B) Pablo no interpreto que no era hombre, sino que era mujer. ¡Listo! ¡Vámonos! Bautizaron a toda una familia. NO! el siguió buscando al hombre de la visión.

4.- Pablo y Silas en la cárcel

Cuando esta mujer con el espíritu de adivinación los seguía, reconociendo y confundiendo quizá a la gente de que el mismo “adivinaba” quienes eran ellos, era como una “confirmación” para la gente, quizá esto hacía quedar bien al espíritu demoniaco, era su estrategia. Pablo y los demás no entraron en discusión, no trataron de demostrar nada, no eran cazadores de espíritus, ellos entendían que sino se trataba de uno mismo, mucho menos se trataba de los espíritus.

Al final, Pablo quizá guiado por su temperamento (es idea mía) (quizá si fue guiado en el Espíritu, pues siempre lo estaba), no mostró su propio poder, sino que mostró el poder de Cristo sobre los espíritus demoniacos.

Pero acá lo interesante es cuando después Pablo y Silas habían sufrido la humillación del encarcelamiento, tenían los pies sujetos en el cepo y las espaldas laceradas. Leemos que con todo, en medio de semejante sufrimiento oraban y cantaban himnos de adoración a Dios.

¿Qué podemos aprender de la situación de Pablo y Silas? Y ¿Cómo podemos aplicarlo a algo actual? Ojo, no como un mensaje motivacional, ni desde la perspectiva de uno mismo; sino más bien desde la realidad, del precio que hay que pagar por seguir a Cristo.

  • Que el gozo del creyente es interior, no condicionado por las circunstancias exteriores; la persecución no puede destruir su paz ni su alegría (Santiago 1:2-4)
  • Que los enemigos de Cristo no pueden destruir la fe del creyente ni su amor a Dios (Romanos 8:35- 39)
  • Que aunque en las peores circunstancias Dios suplirá suficiente gracia para los que están en su voluntad y sufren por causa de su nombre (Mateo 5:10-12; 2 Corintios 12:9-10)
  • Que el glorioso Espíritu de Dios reposa sobre los que sufren por el nombre de Cristo.

Pero, Ahora…

C) En que momento Pablo supo que el carcelero era ese hombre del sueño; ¿Por qué no fue el que los azotó?, o ¿el de la celda de al lado?, o ¿el que dio la orden al carcelero? alguien más…..

D) Leemos: 16:9. Durante la noche Pablo tuvo una visión en la que un hombre de Macedonia, puesto de pie, le rogaba: “Pasa a Macedonia y ayúdanos”.

Hechos 16:23-29  Después de darles muchos golpes, los echaron en la cárcel y ordenaron al carcelero que los custodiara con la mayor seguridad. 24 Al recibir tal orden, este los metió en el calabozo interior y les sujetó los pies en el cepo.

25 A eso de la medianoche, Pablo y Silas se pusieron a orar y a cantar himnos a Dios, y los otros presos los escuchaban. 26 De repente se produjo un terremoto tan fuerte que la cárcel se estremeció hasta sus cimientos. Al instante se abrieron todas las puertas y a los presos se les soltaron las cadenas. 27 El carcelero despertó y, al ver las puertas de la cárcel de par en par, sacó la espada y estuvo a punto de matarse, porque pensaba que los presos se habían escapado. 28 Pero Pablo le gritó:

—¡No te hagas ningún daño! ¡Todos estamos aquí!

29 El carcelero pidió luz, entró precipitadamente y se echó temblando a los pies de Pablo y de Silas. 30 Luego los sacó y les preguntó:

—Señores, ¿qué tengo que hacer para ser salvo?

¿Ya identificaron la palabra clave? “PIES”
¿Cómo quedo el carcelero frente a ellos cuando les puso los pies en el cepo? De pie!
¿Cómo estaba el hombre en la visión? De pie
¿A dónde se echo el carcelero cuando supo que no tenia que matarse? A los pies de Pablo y Silas

¿Cómo lo supo Pablo?
Porque estaba en el Espíritu señores. Es probable que el Espíritu se lo reveló cuando vio al carcelero por palabra de conocimiento; Pablo mantenía los ojos espirituales abiertos con un solo objetivo, llevar el evangelio.

El objetivo de Pablo no era personal, era celestial.

El que no hayan escapado es por que Pablo sabía, ¿ustedes creen que no sabía lo que había pasado ya con Pedro en la cárcel? ¿Qué estos milagros no eran para escapar?

Esta semana con un amigo hablamos de que el Espíritu Santo es contextual, nunca va a ir en contra de su palabra, pero debemos estar bien conectados con el Espíritu, pues seguir la palabra como ley sin la guía del Espíritu Santo, nos haría cometer errores, al igual que seguir el Espíritu sin saber la palabra (estoy seguro que no sería el Espíritu).

Pablo podía haberse aferrado a que Jesús dijo que compartieran, como esta eso que el Espíritu Santo se los impedía. Pablo pudo haber dicho, es que ya se escribió que nadie se debe circuncidar.

Pedro pudo haber dicho, pues mucha visión y todo, pero la ley dice que no podemos comer cosas aberrantes; y no compartirle a Cornelio.

No estoy diciendo que no obedezcas la palabra, estoy incitando que tengas una relación fuerte y segura con el Espíritu Santo, para que por medio de la palabra y habitando dentro de ti, seas guiado, por El y por la palabra.

Quiero terminar con esto:

¿QUÉ TENGO QUE HACER PARA SER SALVO?
Fue la pregunta más importante de este capítulo. LA SALVACIÓN.

  1. Creer en el Señor Jesucristo es tener fe en el salvador y entregarse a él. Esto significa volverse a él. Reconociendo que está vivo, redime del pecado, salva de la condenación y es el Señor de la vida. Significa creer que él es el Hijo de Dios enviado por el Padre y que todo lo que dijo es verdad para la vida humana. Significa creer que él perdona al que se arrepiente de sus pecados.
  2. La fe salvadora hace que el creyente se acerque a él, permanezca en él y le entregue su vida, con la seguridad de que él, su Palabra y el Espíritu Santo lo guiarán a través de esta vida a la eterna presencia del Padre.

CONCLUSIÓN.

Nunca se trató de Pablo, ni de Silas, ni de demostrar poder, ni alardear de sus dones “miren liberé a una mujer; y ¿tú?; no se trató de que tanto conocimiento tenían o que también sentían las reglas.

Nunca la intención de Pablo y Silas fue que al soltar las cadenas por la alabanza y adoración, ahora tuviéramos un punto de vista humanista “siiiii tus cadenas serán rotas” “adora a Dios que el enviará un terremoto que sacuda esa cárcel”

Siempre se trato de ser guiados por el Espíritu Santo; de pagar el precio por seguir a Cristo y de un objetivo eterno, la salvación no de una mujer y su familia, no de un hombre y su familia, sino de toda una ciudad.

Señor, permíteme fijarme en lo eterno.