Hechos 22

La importancia del testimonio fundamentado en Cristo
INTRODUCCIÓN
Estamos a unos capítulos más y terminamos con el libro de Hechos. Un libro que nos ha ayudado a ver cómo era la primera iglesia y el modelo que debemos seguir en nuestro contexto actual.
Un libro que nos ha ayudado a entender la forma en que el Espíritu Santo comenzó a guiar a la iglesia, con amor, con cuidado, con fundamentos, con poder, pero también con transformación para ser cada vez más como Cristo y ser una iglesia lista para cuando el llegará nuevamente por ella.
Antes de comenzar con el tema de lleno del capítulo 22 de Hechos, quiero resaltar esa idea: la iglesia de Hechos siempre actuó en pro de que Cristo regresaría; eso provocaba que se mantuvieran siendo una iglesia en constante transformación, crecimiento, mostrando el poder y el amor que Cristo manifestaba en ellos.
METODOLOGÍA
En el capítulo 21 de la semana pasada leemos que después de que parecía confuso el hecho de que Pablo fuera o no fuera a Jerusalén; este por obediencia a Cristo y lo que el Espíritu Santo había hablado, tiene cuidado de interpretar el sentir de sus amigos e iglesia y decide ir.
Entonces, en el capítulo 21 habla al final de Pablo ya en Jerusalén. Y como es aconsejado para que demuestre que no está en contra de la ley de los judíos; esto porque se habían creado rumores de el que decía que se alejaran de la ley judía.
Recuerda qué aunque Pablo era cristiano, había sido judío y en el contexto de la época aunque a los gentiles (los que no eran judíos) se le recomendaba no seguir las leyes judías; muchos judíos por respeto, costumbres arraigadas principalmente, seguían haciendo ciertas cosas que consideraban buenas de la ley, y podría ser que Cristo lo tomaban como un añadido como judíos, al reconocerlo como el mesías prometido. Es decir, para ellos no representaba “un cambio de religión”
Sin embargo, cabe resaltar que ya no vivían por la ley; sino por la gracia de ser salvos a través de Cristo Jesús.
Mientras que los no gentiles, a ellos sí, se había decidido que no siguieran las costumbres judías al unirse “al camino”.
Y ese era el chisme que se había armado en contra de Pablo. Que a todos les estaba diciendo que ya no hicieran la ley judía.
Entonces, en el capítulo 21 quieren ayudarle a componer las cosas pagando y llevando a unos hombres a purificarse; pero la cosa sale peor. Y que agarran al Pablo, y que se mete la migra (los romanos) y se decían varias cosas: que si el había sido el de un alboroto, que si el no creía, que si sí creía…..
Y eso nos lleva al capítulo 22, del que hablaremos hoy. Cuando por primera vez vemos a Pablo dar su testimonio. Porque en Hechos 9 leímos lo que le paso; y habíamos escuchado el testimonio de Pedro, pero no de Pablo.
Hechos 22:1-22
1 «Padres y hermanos, escuchen ahora mi defensa».2 Al oír que hablaba en hebreo, guardaron más silencio.
Pablo continuó: 3 «Yo soy judío, nacido en Tarso de Cilicia, pero criado en esta ciudad. Bajo la tutela de Gamaliel recibí instrucción cabal en la Ley de nuestros antepasados, y fui tan celoso de Dios como cualquiera de ustedes lo es hoy día. 4 Perseguí a muerte a los seguidores de este Camino; arresté y encarcelé a hombres y mujeres por igual. 5 Así lo pueden atestiguar el sumo sacerdote y todo el Consejo de líderes religiosos. Incluso obtuve de parte de ellos cartas de extradición para nuestros hermanos judíos en Damasco, y fui allá con el fin de traer presos a Jerusalén a los que encontrara, para que fueran castigados.
6 »Sucedió que a eso del mediodía, cuando me acercaba a Damasco, una intensa luz del cielo relampagueó de repente a mi alrededor. 7 Caí al suelo y oí una voz que me decía: “Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?”. 8 “¿Quién eres, Señor?”, pregunté. “Yo soy Jesús de Nazaret, a quien tú persigues”, me contestó él. 9 Los que me acompañaban vieron la luz, pero no percibieron la voz del que me hablaba. 10 “¿Qué debo hacer, Señor?”, le pregunté. “Levántate —dijo el Señor—, y entra en Damasco. Allí se te dirá todo lo que se ha dispuesto que hagas”. 11 Mis compañeros me llevaron de la mano hasta Damasco porque el resplandor de aquella luz me había dejado ciego.
12 »Vino a verme un tal Ananías, hombre devoto que observaba la Ley y a quien respetaban mucho los judíos que allí vivían. 13 Se puso a mi lado y me dijo: “Hermano Saulo, ¡recibe la vista!”. Y en aquel mismo instante recobré la vista y pude verlo. 14 Luego dijo: “El Dios de nuestros antepasados te ha escogido para que conozcas su voluntad, y para que veas al Justo y oigas las palabras de su boca. 15 Tú le serás testigo ante toda persona de lo que has visto y oído. 16 Y ahora, ¿qué esperas? Levántate, bautízate y lávate de tus pecados, invocando su nombre”.
17 »Cuando volví a Jerusalén, mientras oraba en el Templo tuve una visión 18 y vi al Señor que me hablaba: “¡Date prisa! Sal inmediatamente de Jerusalén, porque no aceptarán tu testimonio acerca de mí”. 19 “Señor —le respondí—, ellos saben que yo andaba de sinagoga en sinagoga encarcelando y azotando a los que creen en ti; 20 y, cuando se derramaba la sangre de tu testigo Esteban, ahí estaba yo, dando mi aprobación y cuidando la ropa de quienes lo mataban”. 21 Pero el Señor me respondió: “Vete; yo te enviaré lejos, a los no judíos”».
Pablo el ciudadano romano
22 La multitud estuvo escuchando a Pablo hasta que pronunció esas palabras. Entonces levantaron la voz y gritaron: «¡Bórralo de la tierra! ¡Ese tipo no merece vivir!».
RESULTADOS
Me gustaría hablar de dos cosas basado en este capítulo.
- La primera “el testimonio”. Tomando en cuenta lo que hizo Pablo que fue el dar su testimonio.
- Y la segunda, sería responder la pregunta de ¿Cómo fue posible que Pablo sostuviera tremendo testimonio?
Entonces, hablemos del TESTIMONIO, tomando como referencia lo que hizo Pablo frente a toda esa gente en el momento en que se le acusaba. Tal como lo había hecho Pedro anteriormente, y quizá algunos otros discípulos.
El Testimonio
Cuando como cristianos mencionamos la palabra “testimonio”, siempre la mayoría de las veces pensamos en esto que vemos que hizo Pablo: contar como era nuestra vida antes y después de Cristo.
Una vez aprendí que tienes que hacer más énfasis en lo que ha hecho Cristo ahora y no hablar tanto de tu vida pasada, que eso a nadie le importa, o genera chisme, o es como darle mayor peso al diablo. Hermanos, según lo que he visto en hechos, se cuenta todo; siempre hazlo guiado por el Espíritu Santo, tú no sabes cómo al hablar tu testimonio Dios usará para penetrar en el corazón de quien escuchar.
Sin embargo, quiero que comprendamos que para que Pablo llegara al capítulo 22 y atreverse a contar tremendo testimonio; Pablo ya había estado dando un testimonio.
¿Cómo así? Pablo ya era un testimonio.
TU YA ERES UN TESTIMONIO
(porque estás dando evidencia de lo que Jesús hizo; en este caso en tu vida)
Entendamos lo siguiente:
- Nuestro testimonio va a estar compuesto por dos áreas: una que no se ve, pero que antecede a la otra parte que si es la que se ve.
Ósea que para poder hablar, y ser testigos, dar testimonio, va más allá que solo platicarlo, HAY QUE SERLO Y MOSTRARLO.
Es decir, desde antes de hablar, como cristiano, tú ya estás siendo testigo de lo que Dios ha hecho en ti y a través de ti. En tu familia, en tu trabajo.
El testimonio está conformado por dos partes:
A) Lo que NO es visible.
Habla de quien eres. De tu CARÁCTER. Es decir, como reaccionas, como piensas, que piensas cuando estás solo, cuando nadie te ve.
Como reaccionas antes las situaciones. Lo que sientes. Tus pensamientos intrusivos (son aquellos que no son deseados y son involuntarios).
Lo que hay en tu corazón; lo que opinas respecto a ciertas situaciones.
Tu carácter también habla de tu voluntad (tema peligroso). Pues en tu carácter mandas tú. Es tu gobierno, tu trono, tus leyes. Mi cuerpo, mi decisión.
Pablo, lo hemos leído, mostró quien era. Desde el capítulo 9 después de ser alcanzado, comienza a verse realmente quien era. Todos estaban con la expectativa, y el tuvo que mostrarse tal cual es.
Eso me lleva a la otra parte de nuestro testimonio …
B) Lo que es visible.
Tarde o temprano sale a flote lo que eres a través de tus acciones. Cuando se viene la presión de la vida ¿Cómo reaccionas? Haces berrinche; huyes; te ensimismas; te enojas; tomas el toro por los cuernos, ¿Qué haces?
¿Cómo tratas a los demás? Saben yo que hago, se los voy a confesar, cuando salgo a comer con algún hermano, siempre veo como trato al mesero, a la de la caja, a la persona que te atiende.
Tu verdadero carácter (el que no se ve) siempre se va a ver reflejado en lo que haces, no en lo que dices. Y créeme, con la edad cada vez se hace más difícil no reflejar tu carácter con tus acciones. Incluso, tus opiniones pueden ser contrarias a tus acciones o lo que profesas.
El testimonio de Pablo, lo leemos a lo largo de los capítulos, estuvo respaldado por quien era el (lo que no se ve) y por lo que hacía el (lo que si se ve). Y créanme que no me refiero al poder de Dios a través de él.
Pues muchas veces como cristianos podemos confundir el testimonio con los dones. Sin embargo, los dones son un regalo, y es el poder de Dios, no tuyo, a través de ti. Más bien, el testimonio debe reflejar el fruto del Espíritu Santo, que será directamente proporcional a tu relación con el Señor, a buscar de su presencia.
Pero entonces, ¿mantener un buen testimonio con lo que no se ve y lo que se ve, es en nuestras fuerzas? ¡De ninguna manera! Obvio, sería más fácil siguiendo reglas, normas, leyes, conductas. Pues de que otra forma podrían los demás, principalmente los hermanos que son los que más son perfectos, menos yo, ver que me porto bien. “júzguense duramente los unos a los otros”
En realidad, para mantener ese testimonio es por medio de la gracia al morir a ti mismo. No hay nada que puedas hacer tú, más que tener Fe y estar dispuesto a ceder tu voluntad (ahí entra buscar el fruto del Espíritu Santo), estar dispuesto a que Dios moldee tu corazón; eso se llama tener humildad, es decir dejar a Dios hacer lo que el quiera en tu vida al ceder el trono de tu vida.
- Y así cada vez te pareces más a Cristo, menos de ti y más de Él; y de esta manera cuando debas dar testimonio de lo que nadie ve, de tu carácter, será el carácter de Cristo y no el tuyo.
- Y cuando tengas que dar testimonio de lo qué si se ve, ósea de lo que haces, se reflejará el fruto del Espíritu, por esa búsqueda que tienes de estar en su presencia, de buscar lo eterno y no lo pasajero o lo carnal o las cosas de este mundo. Tus acciones son alineadas a las de Cristo.
En resumen, Pablo pudo tener ese buen testimonio debido a:
- Que reflejaba el carácter de Cristo en lo que no se veía y en lo que si se veía
- Había cedido su voluntad
- Tenía una obediencia innegable y alineada a la voluntad de Cristo; así como Cristo la tuvo con el padre
- En pocas palabras, PABLO ESTABA MUERTO A SI MISMO.
¿Cómo fue posible que Pablo sostuviera tremendo testimonio?
Es más, Pablo lo consideraba todo perdida por razón del incomparable valor de conocer a Cristo, su Señor. Por Cristo, Pablo lo perdió todo y lo tuvo todo por estiércol, a fin de conocer a Cristo.
Filipenses 3:8 Es más, todo lo considero pérdida por razón del incomparable valor de conocer a Cristo Jesús, mi Señor. Por él lo he perdido todo y lo tengo por estiércol, a fin de ganar a Cristo
Porque Pablo había sacrificado junto con Cristo, y ya no vivía el, sino que Cristo vivía en Pablo. Lo que el vivía en el cuerpo, lo vivía por la fe en el hijo de Dios, quien lo amo y dio su vida por mi.
Gálatas 2:20 He sido crucificado con Cristo, y ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí. Lo que ahora vivo en el cuerpo, lo vivo por la fe en el Hijo de Dios, quien me amó y dio su vida por mí.
Cuando leemos en Hechos 22 la conversión de Pablo, obviamos, u omitimos el paso crucial:
- Ese paso donde el decidió morir a sí mismo.
- Donde Pablo llego a ser lo que era ahora en cristo y pudo dar ese testimonio de vida.
- Omitimos ese paso donde decidió ceder su voluntad.
- Donde hubo un cambio de gobierno en su vida por voluntad propia.
- Donde por morir al viejo Pablo, satanás ya no podía ejercer autoridad sobre él, porque ya estaba muerto.
- Pero al mismo tiempo, El Padre por medio de Jesucristo y a través del Espíritu Santo podía comenzar a gobernar la vida del nuevo Pablo resucitado.
- Pablo al tener un encuentro con Jesús no busco pertenecer a una iglesia, ni decidió hacerlo público, no busco una membresía, ni porque era algo que se tenía que hacer, sino más bien, Pablo mediante una convicción en su corazón decidió bautizarse.
Hechos 22:14-16 Luego dijo: “El Dios de nuestros antepasados te ha escogido para que conozcas su voluntad, y para que veas al Justo y oigas las palabras de su boca. 15 Tú le serás testigo ante toda persona de lo que has visto y oído. 16 Y ahora, ¿qué esperas? Levántate, bautízate y lávate de tus pecados, invocando su nombre”.
Predicador Andrés Dector
Predicación del 14 de Septiembre de 2025 en «La Promesa del Padre»