Tu papel en la iglesia

INTRODUCCIÓN
Hemos comenzado a ver esta serie de predicaciones: “La iglesia”.
En la cual se tocarán varios puntos a la luz de la palabra sobre “La iglesia”. Mi sugerencia: estar atentos a tener revelación, acerca de lo que dice la palabra y el Espíritu Santo confirma.
El pastor Paco, nos ha compartido en dos predicaciones, la revelación de lo que Dios le ha hablado a través de la palabra sobre lo que es la iglesia.
La semana pasada, estuvimos en San Juan del Río, Paco y Erika fueron dos semanas antes igual; y una hermana se me acercó y me pidió orar por ella. No sabía porque, pero tenía unas inmensas ganas de discernir más en lo espiritual, pues ella es intercesora y entiende como el discernir el mundo espiritual, podía ayudarle a interceder mejor. Para no hacerles el cuento tan largo, le explique que era algo que Dios estaba colocando en su corazón por los tiempos que se venían, donde la iglesia debe estar orando sin cesar, incansablemente; y le compartí como en la noche, mi esposa con unos amigos compartía exactamente los mismo, que ella había estado pidiendo discernir más en lo espiritual para interceder mejor.
El día de hoy hablaremos sobre “TU papel en la iglesia”.
METODOLOGÍA
Y para comenzar me gustaría que viéramos una de las analogías que la biblia nos menciona sobre la iglesia. 1 corintios 12: 12 – 30. (énfasis en el 27).
1 Corintios 12:12-30 Un cuerpo con muchos miembros
12 De hecho, aunque el cuerpo es uno solo, tiene muchos miembros y todos los miembros, no obstante ser muchos, forman un solo cuerpo. Así sucede con Cristo. 13 Todos fuimos bautizados por[a] un solo Espíritu para constituir un solo cuerpo —ya seamos judíos o no, esclavos o libres—, y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu.
14 Ahora bien, el cuerpo no consta de un solo miembro, sino de muchos. 15 Si el pie dijera: «Como no soy mano, no soy del cuerpo», no por eso dejaría de ser parte del cuerpo. 16 Y si la oreja dijera: «Como no soy ojo, no soy del cuerpo», no por eso dejaría de ser parte del cuerpo. 17 Si todo el cuerpo fuera ojo, ¿qué sería del oído? Si todo el cuerpo fuera oído, ¿qué sería del olfato? 18 En realidad, Dios colocó cada miembro del cuerpo como mejor le pareció. 19 Si todos ellos fueran un solo miembro, ¿qué sería del cuerpo? 20 Lo cierto es que hay muchos miembros, pero el cuerpo es uno solo.
21 El ojo no puede decirle a la mano: «No te necesito». Ni puede la cabeza decirles a los pies: «No los necesito». 22 Al contrario, los miembros del cuerpo que parecen más débiles son indispensables, 23 y a los que nos parecen menos honrosos los tratamos con honra especial. Además, se trata con especial modestia a los miembros que nos parecen menos presentables, 24 mientras que los más presentables no requieren trato especial. Así Dios ha dispuesto los miembros de nuestro cuerpo, dando mayor honra a los que menos tenían, 25 a fin de que no haya división en el cuerpo, sino que sus miembros se preocupen por igual unos por otros. 26 Si uno de los miembros sufre, los demás comparten su sufrimiento; y si uno de ellos recibe honor, los demás se alegran con él.
27 Ahora bien, ustedes son el cuerpo de Cristo y cada uno es miembro de ese cuerpo. 28 En la iglesia Dios ha puesto, en primer lugar, apóstoles; en segundo lugar, profetas; en tercer lugar, maestros; luego los que hacen milagros; después los que tienen dones para sanar enfermos, los que ayudan a otros, los que administran y los que hablan en diversas lenguas. 29 ¿Son todos apóstoles? ¿Son todos profetas? ¿Son todos maestros? ¿Hacen todos milagros? 30 ¿Tienen todos dones para sanar enfermos? ¿Hablan todos en lenguas? ¿Acaso interpretan todos?
¿Qué es la iglesia?
La iglesia según la porción de la escritura que acabamos de leer es un cuerpo; el cuerpo de Cristo.
Para hablar de nuestro papel en la iglesia primero nos tiene que quedar muy claro que es un cuerpo o que NO es un cuerpo.
Actualmente, en pleno 2025 las iglesias estamos haciendo de todo, menos parecernos a un cuerpo.
Un cuerpo es un organismo, un organismo vivo.
Si buscamos en la web que es un “ser vivo” refiriéndonos a un organismo vivo, obtendremos la siguiente definición:
“Un ser vivo u organismo es un conjunto material de organización compleja, en
la que intervienen sistemas de comunicación molecular que lo relacionan
internamente y con el medio ambiente en un intercambio de materia y energía de
una forma ordenada, teniendo la capacidad de desempeñar las funciones básicas
de la vida que son la nutrición, la relación y la reproducción, de tal manera que los
seres vivos funcionan por sí mismos sin perder su nivel estructural hasta su
muerte.”
Antes de continuar con la analogía del cuerpo como la iglesia. Quiero mencionar que NO es un cuerpo y que actualmente se está haciendo en muchas iglesias.
NO ES LO MISMO ORGANISMO QUE ORGANIZACIÓN; NO ES LO MISMO UN
CUERPO QUE UNA CORPORACIÓN.
Según la escritura la iglesia es como un cuerpo. Pero desde el principio el hombre la ha intentado convertir en una corporación.
Recuerda el versículo que nos leía Paco hace dos domingos sobre el debate de
“sobre esta roca, edificaré mi iglesia”; leamos ahora Mateo 20:21.
Mateo 20:21 —¿Qué quieres? —preguntó Jesús.
Ella le dijo:
—Ordena que en tu reino uno de estos dos hijos míos se siente a tu derecha y el otro a tu izquierda.
“Ay las mamás queriendo siempre lo mejor para sus niños” No estaba viendo la iglesia como un cuerpo; sino como un sistema con jerarquías.
Debo confesar lo siguiente:
FUNCIONAN MEJOR LAS ORGANIZACIONES QUE LOS ORGANISMOS VIVOS.
● La administración es más clara
● Las funciones están determinadas
● El manual de procedimientos es exacto
● Permiten saber visión, misión, objetivos; y tener más claro hacia dónde ir.
● El avance es medible
● Hay competencia, y eso genera una dinámica continua que genera un desarrollo positivo continuo.
● Existen aspiraciones, de ocupar nuevos cargos y aspiración a rangos, puestos, y tareas.
● Hay capacitaciones continuas; cursos, talleres, juntas, reuniones, material.
● Existe un liderazgo claro jerárquico; por lo tanto existe dirección. Uno hasta arriba, y todos los demás van descendiendo.
● Hay actividades continuas que nos generan satisfacción.
● Excelente ambiente laboral y prestaciones conforme a la ley.
● Obviamente las organizaciones cristianas todo es cristiano, la misión, la visión, objetivos, nombres de liderazgo.
● En las organizaciones por su naturaleza no todos hacen lo mismo, ni tienen la misma responsabilidad, por lo tanto, no tienen todo el mismo valor y por ende no tienen toda la misma remuneración.
● En las corporaciones eclesiásticas todo funciona muy bien dentro de la misma organización; y se reproducen con sus estrategias, cursos, talleres, actividades, multiniveles, posiciones.
● Las empresas familiares son las más sólidas. Porque son una herencia. El sustento familiar.
● Si has trabajado en una empresa; eres lic en administrador de empresas;
estuviste en un nivel de autoridad dentro de una organización, sabes que las organizaciones funcionan.
● Yo trabajo en una empresa. Y también he pertenecido a corporaciones eclesiásticas, muy de cerca lo viví y si funciona.
● Me platicaba mi esposa que fue a una visita industrial, y que en esta empresa a parte de las buenas prestaciones, se realizan procesos de calidad de excelencia. Y me llamó mucho la atención que para mantener un ambiente de trabajo ameno y de comunicación directa, nadie tenía oficinas, sino todos los escritorios estaban en una misma área. Aparte de lo rico que estaba todo en la cafetería de la oficina. Tratando de promover un buen ambiente laboral. Empresas donde puedes llevar a tus mascotas. Dónde
hay áreas de juegos, de descanso. Pero al fin, empresas. Eres un empleado con un número, que tiene un contrato y si no haces bien tu trabajo, eres reemplazable, ya sea por el que ascendió o por uno nuevo.
Sin embargo, Dios no dijo que su iglesia fuera una organización; El decidió hacer analogías de la iglesia y en ninguna está la corporativa. Incluso en el reino, sólo él manda y se acabó.
Mientras estudiaba para esta prédica, recordé lo que una vez prediqué sobre los Nicolaítas basado en Apocalipsis 2. El Señor les dice buen trabajo, porque rechazan esta doctrina piramidal.
Por otra parte, en un organismo:
● En un cuerpo, cada miembro tiene una función específica, con responsabilidades. No ocupa una posición.
● Cada órgano del cuerpo con su función específica es igual de importante que los demás.
● Nada es menospreciado, ni el apéndice.
● Porque todo está interconectado entre sí.
● El riñón no asciende al pulmón si éste deja de funcionar.
● Nadie se queda sin hacer nada.
● Todos reciben instrucciones claras que vienen del cerebro que está en la cabeza.
● Es decir cualquier cambio que pueda llegar a darse lleva dirección del Espíritu Santo y sustento a la luz de la palabra.
Si les soy sincero, como iglesia local hemos estado batallando, sin saberlo, con no tener identidad de corporación. Es normal o común.
Como sé que estamos batallando, cuando hacemos comentarios como:
● En esta iglesia no hay orden.
● El pastor cambió, antes estaba metido en todo, controlando y de un tiempo para acá, parece que uno lo tiene que acarrear. La pastora no, ella siempre ha sido más tranquila, aunque no debería, las pastoras no deben ser así.
● No hay liderazgo.
● Todo es lo que dice el Espíritu Santo, que no pueden decidir y ya.
● Porque no hay cursos, Porque no tenemos el objetivo de la iglesia pegado (sabían que si tenemos), porque no hay más ministerios, porque no tenemos mayor capacitación.
● Ni hablar de la cobertura, hacen lo que quieren.
● Ya hay que irse haciendo amigo de Abraham, porque cuando el chamaco crezca es el que se va a quedar, aunque a Ivanna yo le veo más madera.
Amigos, yo cumplo una función, no una posición. La iglesia no es mía, no me pertenece, no saben cuántas veces el Señor me ha ministrado en eso.
Y como cuerpo, el cuerpo se va desarrollando con el tiempo. Desde bebés, niños, (con un esfuerzo metabólico muy rápido), lo hormonal cambia constantemente, hasta que va envejeciendo y todo se hace más lento. Es antihumano exigirle a un niño que se comporte como adulto porque interfieren con su desarrollo. Somos una iglesia de 2 años (los terribles 2).
El cuerpo a diferencia de la organización no es tan constante, está vivo y va cambiando, creciendo, modificándose.
EL CAOS.
Si todo esto lo ves con ojos de organización, donde hay un líder que manda a los demás y les dice que hacer, mientras todos solo respiran, pues entonces, se ve como si fuera un caos.
En el organismo vivo a veces las cosas parecieran que son un caos y que no tienen como una línea a seguir. En realidad, no hay caos porque la cabeza es cristo. Recibimos dirección por medio del Espíritu Santo. Es mentira que no hay orden, porque cada miembro no se manda solo, sino que trabaja en conjunto con un mismo propósito que lo dicta la cabeza. El pie no hace lo que quiere, el izquierdo tiene su función, la mano derecha la suya.
En el proceso que Dios nos ha llevado como iglesia ha sido a ser una iglesia que dependa totalmente de Él. A ser un organismo vivo. Hemos dejado muchas actividades corporativas de las que por muchos años algunos de nosotros estábamos acostumbrados y hemos tenido de dos:
- Hemos entendido la importancia de tener una relación con el padre, el hijo y el Espíritu Santo.
- Extrañamos la organización y seguimos sin hacer nuestra función.
y saben porque más parece un caos; porque cuando se quitan todas las actividades extracurriculares de una organización, sale a relucir como esta tu relación con Dios. Y es donde muchos de nosotros, me incluyo, hemos tronado. Como iglesia Dios nos ha llevado a ser dependientes del mismo Señor.
Un cuerpo tiene alma y espíritu. Lo habían pensado de esta manera. Somos un cuerpo formado por cuerpos. El cuerpo es espiritual y Dios no está llevando a algo espiritual…. a que vayamos de un caos a algo espiritual.
FINAL
Ahora, finalmente hablemos después de comprender un poco más que es la iglesia como un cuerpo, cuál es la responsabilidad de cada uno de nosotros como miembro del cuerpo.
Como miembros tenemos:
● Beneficios, pero también tenemos responsabilidades
● Como miembros tenemos una función específica que sugiere proactividad.
● Cada miembro con su función individual tiene un impacto positivo o negativo en el cuerpo,
● En un cuerpo existe una edificación mutua, es decir como miembro, mi función ayuda a que otro cumpla su función y viceversa.
¿Qué dice la biblia que debo ser, hacer y cómo comportarme como cristiano parte de un cuerpo?
Hebreos 13: Sigan amándose unos a otros fraternalmente.
1 Tesalonicenses 5: 12 Hermanos, les pedimos que sean considerados con los que trabajan arduamente entre ustedes, y los guían y amonestan en el Señor.
Tenemos corresponsabilidad de lo que hacemos
1 tesalonicenses 2 :13 Así que no dejamos de dar gracias a Dios, porque al oír ustedes la palabra de Dios que predicamos, la aceptaron no como palabra humana, sino como lo que realmente es, palabra de Dios, la cual actúa en ustedes los creyentes.
¿Qué dice la biblia que debemos hacer como comunidad?
Hebreos 10:24-25 preocupémonos los unos por los otros, a fin de estimularnos al amor y a las buenas obras. 25 No dejemos de congregarnos, como acostumbran a hacer algunos, sino animémonos unos a otros, y con mayor razón ahora que vemos que aquel día se acerca.
CONCLUSIÓN
La iglesia somos un cuerpo, no soy un ente que viene solo a alimentarse, sino que viene a llenarse para cumplir con una función dentro de un cuerpo.
Animar a hacer lo que nos toca, renunciar a nosotros mismos, ser transformados en nuestra mente. y conectarnos con la mente de Cristo para estar en sintonía con El. Todos en un mismo sentir en el Espíritu. (Romanos 12)
La iglesia no es un centro de congresos ni una organización de capacitación, no puedes ser una mano en este cuerpo y en el otro cuerpo un pie. Es antiético.
La iglesia no es un lugar de entretenimiento que me da paz, no es un show de concierto.
Si entendemos que la iglesia es un cuerpo, tenemos esa revelación y la llevamos a la práctica, entonces será fácil a nuestro espíritu a la luz de la revelación de la palabra saber cuál es mi papel en la iglesia, en el cuerpo de Cristo.
Predicador Andrés Dector
Predicación del 23 de Noviembre de 2025 en «La Promesa del Padre»