Encuentra descanso para tu alma

Introducción: vacaciones y descanso
Este fin de semana comenzaron las vacaciones en las escuelas… Un tiempo de descanso. ¡Qué bien se siente un descanso! Las vacaciones se sienten diferente cuando eres estudiante vs cuando eres papá… estoy seguro de que todos tenemos diferentes conceptos de descanso. Con mis amigos nos pasa a cada rato: los niños quieren ir al parque, y los papás queremos tumbarnos en el sillón, platicar y tomar café…
Aún entre adultos, tenemos ideas diferentes de unas buenas vacaciones: playa, bosque, viajar lejos, quedarte en casa… Yo prefiero la paz, porque a veces las vacaciones muy ajetreadas te cansan más (¡luego necesitas vacaciones para descansar de las vacaciones!).
Pero más allá del cansancio normal, a veces necesitamos un descanso más profundo, un descanso del alma, un descanso en el espíritu. Hay temporadas de la vida en las que lo más profundo de tu ser, clama por un descanso, por algo que te de paz… Quisieras pedir tiempo fuera. Ayer estaba viendo el partido de México vs Portugal, y vi que hay un nuevo break, sólo para hidratarse, pues ha habido tantos casos de jugadores que se desmayan o aun mueren a medio partido por golpes de calor, que están instaurando esta nueva pausa para refrescarse y rehidratarse. Y eso pasa no sólo en lo físico.
Hay veces que nuestra alma y/o nuestro espíritu se sienten a punto de desmayar y claman por un descanso… Y puedes irte de vacaciones, viajar muy lejos o pasar días de solo estar acostado o descansar intensamente a tu estilo, ¡pero eso no es suficiente para un descanso profundo! Regresarás de ese descanso superficial y te sentirás igual.
Se necesita algo más, y de eso quiere hablarnos Dios hoy.
1. Vengan a Mí, cansados y agobiados
En aquel tiempo Jesús dijo: «Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque habiendo escondido estas cosas de los sabios e instruidos, se las has revelado a los niños. Sí, Padre, porque esa fue tu buena voluntad.
Mi Padre me ha entregado todas las cosas. Nadie conoce al Hijo, sino el Padre; nadie
conoce al Padre, sino el Hijo y aquel a quien el Hijo quiera revelarlo. Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados; yo les daré descanso. Carguen con mi yugo y aprendan de mí, pues yo soy apacible y humilde de corazón, y encontrarán descanso para sus almas. Porque mi yugo es
suave y mi carga es liviana.Mateo 11:25-30
1.1. v25. “estas cosas”…
El Reino de Dios, el sentido de la vida… ¿De qué se trata todo esto? ¿Para qué fuimos creados? ¿Qué hacemos aquí? ¿Cuál es el propósito de la vida? ¿Vale la pena estar rompiéndome el alma por cosas perecederas? ¿Por reconocimiento? ¿Por aceptación? ¿Por qué o para qué estás viviendo? ¿Te lo has preguntado? A veces estamos corriendo como locos, 24/7, 365 días al año, por la cantidad de años que tienes. Y esa carrera intensa en este mundo loco cansa, y a veces ni siquiera estamos seguros de qué estamos persiguiendo tan intensamente, pero la carrera es tan demandante que ni siquiera tenemos tiempo de preguntarnos detrás de qué estamos corriendo… ¡Y eso cansa aún más!
Corres sin saber qué persigues, así que ni siquiera sabes si lo estás alcanzando.
Pregúntate en este momento: ¿Qué estás persiguiendo en tu vida? ¿Qué tal se siente esa carrera? ¿Aguantas un rato más? ¿Te vendría bien una pausa para descansar y rehidratarte?
Algunos de ustedes en este momento están empezando a descubrir que las cosas de este mundo “son vanidad”, y están empezando a considerar el conocer a Dios, su Palabra, su Reino, como un propósito mayor, y eso es bueno, ¡sin duda están en la dirección correcta! Como veremos en un momento, ¡Dios se agrada de eso y los va a ayudar a conocerlo!
Algunos más inmediatamente dijeron “Obviamente mi propósito es Dios, conocerlo, etc”. Y a ustedes les hago una pregunta, o más bien, les invito a preguntarse algo que es muy sano: ¿Cómo se ve lo que persigo? ¿En la práctica qué cosas debo estar viendo en mi vida para saber que estoy conociendo a Dios?
¿Cómo sé si estoy viviendo en su Reino?
Dicho de otra forma: ¿Cómo es el Cristianismo?… ¿Es sobre ser buena persona? ¿No decir (muchas) groserías? ¿Escuchar música cristiana? ¿Venir a la iglesia los domingos y quizá ir a un grupo entre semana? ¿Usar playeras y stickers con versículos bíblicos? ¿Decir “amén” en lugar de “sí”? ¿Entender y seguir los trends cristianos en Instagram y TikTok?… ¿Qué es y cómo es realmente el Cristianismo?
Es importante que nos hagamos estas preguntas, porque en sus respuestas está tanto el cansancio que sentimos, como el rumbo para el descanso que buscamos.
1.2. v.27 »Mi Padre me ha entregado todas las cosas. Nadie conoce al Hijo, sino el Padre; nadie conoce al Padre, sino el Hijo y aquel a quien el Hijo quiera revelarlo.
Todas las cosas… todo esto sobre el sentido, propósito, significado, rumbo de la vida…
Nadie conoce al Padre, sino el Hijo… justo hablaba de la frase “conocer al Padre” con un amigo hace unos días, mira lo que dice en Juan 17:3
Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien tú has enviado.
Dos relatos diferentes, en dos momentos diferentes, de dos discípulos diferentes, en discursos diferentes, haciendo alusión a un mismo tema central de las enseñanzas de Jesús: el sentido de la vida, presente y venidera, es conocer al Padre.
Y en ambos casos también enfatiza que sólo puedes llegar a conocer al Padre, entender la vida, conocer la verdadera vida, la eterna, la que está por encima de este mundo… Sólo a través de Jesús.
Yo soy el camino, la verdad y la vida —contestó Jesús—. Nadie llega al Padre sino por mí.
Juan 14:6
1.3 v28. Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, Yo les daré descanso.
«Agobiado»: Se dice de alguien que sufre una actividad o esfuerzo excesivos, o que lleva un peso o carga que hace que se doble o se incline. Esta palabra viene de un derivado del latín gibbus (giba, joroba).
Vengan a mí. De nuevo, Él es la clave, Él es el procedimiento, Él es el primer paso, el camino, la puerta. No puedes llegar ahí si no es a través de Jesús. ¡No hay otra forma! «¡No hay otro nombre, dado a los hombres…!” Y esto aplica tanto para ti que estás empezando a acercarte a Dios, como para ti que tienes tiempo en la iglesia.
- Si estás empezando, pon tus ojos en Jesús y en sus palabras, en sus indicaciones, pon tu
fe y esperanza en Él, no en una religión… En Jesús. - Si tienes tiempo en la fe, ¡pon aún más atención en Jesús! Reconsidera tus caminos, a veces la larga trayectoria puede hacer que nos distraigamos del propósito original. El estar mucho tiempo viendo algo nos hace perder atención en los detalles. Pasa en el dibujo y en muchas otras áreas de la vida… Incluyendo el Cristianismo.
Estas preguntas nos pueden ayudar a revisar, más allá de nuestra opinión:
- ¿Qué tan fieles nos mantenemos a la idea original de Jesús?
- ¿Qué tan fieles nos mantenemos a lo que Jesús nos pidió que hiciéramos?
- ¿Qué tan apegados nos mantenemos a sus métodos?
- ¿Qué tanto nos parecemos a los discípulos iniciales?…
- ¿Qué tanto nos parecemos a Jesús?
- ¿Qué tanto se parece la iglesia actual a la iglesia inicial en lo que hacían y cómo lo hacían?
- ¿Qué tanto se parece nuestro Cristianismo actual al Cristianismo… de Cristo?
«Estas señales seguirán a los que creen»… «vayan por todo el mundo y hagan discípulos, bautizándolos, enseñándoles a obedecer la Ley de Cristo»… «Ámense los unos a los otros, lleven sus cargas»…
La precisión es parte importante de la obediencia. Si tu mamá te pide un vaso de agua y le llevas un vaso de vinagre, ¿es obediencia? Cumpliste un buen porcentaje de la petición: se lo llevaste, era un vaso, tenía un líquido, el líquido era transparente… «¡Tampoco te pongas exigente, lo que cuenta es la intención!».
¿Qué nos pidió Jesús que hiciéramos? ¿Qué estamos haciendo? ¿Cómo lo estamos haciendo? «Pero Señor, nos reunimos a hablar de ti, cantamos canciones acerca de ti, hacemos eventos donde te mencionamos, vamos a la iglesia… ¡Es bastante parecido… creo! La intención es lo que cuenta, no te pongas exigente».
¿Y qué tiene que ver todo esto con el descanso?
1.4 v29 Carguen con mi yugo y aprendan de mí, pues yo soy apacible y humilde de corazón, y encontrarán descanso para sus almas.
La clave del descanso para nuestras almas, es llevar su yugo.
No dijo que al salvarnos seríamos libres para vivir relajados. No. Tampoco dijo que ahora podíamos correr libres por la vida, disfrutando cual hijo malcriado de papá rico que tiene una tarjeta de crédito espiritual de uso libre. No.
Lo que dijo es que, al venir a Él, nos da descanso del pesado yugo que nos agobia, que nos dobla… La trampa del pecado, la culpa, la condenación, la deuda que tenemos con Dios, que no basta con la Ley y nuestras buenas obras, la destrucción del diablo sobre nuestras vidas, con engaños, esclavitud, ataduras, cadenas, etc. Al venir a Jesús, Él rompe ese yugo que nos condena a la muerte.
«Yugo»: viene de la raíz yewg (unir, juntar). Se refiere al instrumento de madera que une a dos animales de tiro, simbolizando unión, trabajo, carga o sometimiento.

«Aprendan de mí» (animal con experiencia + animal aprendiendo), que soy:
- Apacible: manso, dulce y agradable en la condición y el trato. De buen temple, tranquilo, agradable.
- Humilde de corazón: lo opuesto es altivo, arrogante: «Lo sé todo, no necesito, así lo he hecho siempre».
Además de ver que Jesús nos pide que nos unamos a Él, en su yugo, para aprender de Él, esta figura también nos recuerda lo que dice en Gálatas 6:2:
Ayúdense unos a otros a llevar sus cargas y así cumplirán la ley de Cristo.
Un solo caballo puede jalar una carga de hasta 3.5 toneladas. Dos caballos juntos pueden jalar no sólo el doble (7 toneladas), sino casi 11 toneladas. ¡Interesante!
1.5. v30 Porque mi yugo es suave y mi carga es liviana
No es ausencia de yugo. Es un yugo diferente: un yugo “suave”. Otras versiones dicen: yugo fácil, agradable, cómodo, fácil de llevar.
2. Conclusión
El descanso que nuestra alma necesita no está en vacaciones permanentes, viajes, recursos materiales abundantes, libertad total; ni en librarnos de todo esfuerzo, de toda carga, de todo trabajo, de toda lucha, de toda prueba… ¡No! El descanso que nuestra alma necesita está en Jesús, Él es la vida. El descanso
que tu alma necesita está en conocer a Jesús y caminar en lo que Él dice, está en vivir como Él nos pidió, hacer lo que ÉL nos dijo que hiciéramos.
«Dios nos conceda la gracia de comprobar la diferencia entre su yugo y
el que nos imponemos nosotros mismos, entre su carga y la que acumulamos por
nuestra propia voluntad».Charles Spurgeon
Muchos cristianos, aun ministros, están sufriendo “burnout” (agotamiento) por estar haciendo cosas
diferentes a las que Jesús nos pidió hacer. Están partidos en mil propósitos en lugar de enfocarse en el único que vale la pena.
Yo soy el pan de vida —declaró Jesús—. El que a mí viene nunca pasará
hambre y el que en mí cree nunca más volverá a tener sed. Pero como ya les dije, a
pesar de que ustedes me han visto, no creen. Todos los que el Padre me da vendrán a mí;
y el que a mí viene no lo rechazo.Juan 6:35-37