TOMA LA INICIATIVA, COMO JESÚS

En las siguientes acciones de Jesús, veremos algo típico de su interacción con nosotros:
Nosotros amamos porque él nos amó primero.
1 Juan 4:19
Pero Dios demuestra su amor por nosotros en esto: en que cuando todavía éramos pecadores, Cristo murió por nosotros.
Romanos 5:8
―Padre —dijo Jesús—, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Mientras tanto, echaban suertes para repartirse entre sí la ropa de Jesús.
Lucas 23:34
No me escogieron ustedes a mí, sino que yo los escogí a ustedes y los comisioné para que vayan y den fruto, un fruto que perdure. Así el Padre les dará todo lo que pidan en mi nombre.
Juan 15:16
En estos pasajes podemos ver cómo Él se anticipa, toma la iniciativa. Él nos ama, intercede, nos elije, nos perdona, etc… sin que lo merezcamos, lo ganemos, o seamos dignos. Él da el primer paso. Hay muchos ejemplos de esto: él inicia la charla con la Samaritana, él busca a los discípulos, él le pregunta al hombre del estanque si quería ser sanado… ¡Él bajó del Cielo para reconciliarnos con Él! (Filipenses 2:6-11)
El caso de Zaqueo

Jesús llegó a Jericó y comenzó a cruzar la ciudad. Resulta que había allí un hombre llamado Zaqueo, jefe de los recaudadores de impuestos, que era rico. Estaba tratando de ver quién era Jesús, pero la multitud se lo impedía, pues era de baja estatura. Por eso se adelantó corriendo y se subió a un árbol sicómoro para poder verlo, ya que Jesús iba a pasar por allí.
Llegando al lugar, Jesús miró hacia arriba y le dijo: ―Zaqueo, baja enseguida. Tengo que quedarme hoy en tu casa.
Así que se apresuró a bajar y, muy contento, recibió a Jesús en su casa. Al ver esto, todos empezaron a murmurar: «Ha ido a hospedarse con un pecador».
Pero Zaqueo dijo resueltamente: ―Mira, Señor, ahora mismo voy a dar a los pobres la mitad de mis bienes y si en algo he defraudado a alguien, le devolveré cuatro veces la cantidad que sea.
―Hoy ha llegado la salvación a esta casa —le dijo Jesús—, ya que este también es hijo de Abraham. Porque el Hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.
Lucas 19:1-10
En este relato, vemos que Jesús no sólo ya conocía el nombre de Zaqueo, sino que ya había decidido quedarse en su casa esa noche. ¡Jesús le avisa a Zaqueo que pasará la noche en su casa! Una vez más tomó la iniciativa en esa obra de salvación y redención.
EL SEÑOR SE ANTICIPA EN NUESTRAS VIDAS
Antes de formarte en el vientre, ya te había elegido; antes de que nacieras, ya te había apartado; te había nombrado profeta para las naciones.
Jeremías 1:5
Mis huesos no te fueron desconocidos cuando en lo más recóndito era yo formado, cuando en lo más profundo de la tierra era yo entretejido. Tus ojos vieron mi cuerpo en gestación: todo estaba ya escrito en tu libro; todos mis días se estaban diseñando, aunque no existía uno solo de ellos. ¡Cuán preciosos, oh Dios, me son tus pensamientos ¡Cuán inmensa es la suma de ellos!
Salmo 139:15-17
La Biblia nos enseña que Dios no tiene favoritismos, nos ha amado a todos y nos ha creado a su imagen y semejanza, incluso lo dice explícitamente en Romanos 2:11. Así que puedes estar seguro que, igual que a Jeremías y a David, el Señor te vio y te conoce desde antes de tu concepción, y ha puesto su atención y diseño en tus días igual que con ellos, igual que con todos. Entender esto te ayudará a vivir cada circunstancia de tu vida con el enfoque correcto.
Mira un caso más:
El caso de Pedro

Simón, Simón, mira que Satanás ha pedido zarandearlos a ustedes como si fueran trigo. Pero yo he orado por ti, para que no falle tu fe. Y tú, cuando te hayas vuelto a mí, fortalece a tus hermanos.
―Señor —respondió Pedro—, estoy dispuesto a ir contigo tanto a la cárcel como a la muerte.
Pero él dijo: ―Pedro, te digo que hoy mismo, antes de que cante el gallo, tres veces negarás que me conoces.
Lucas 22:31-34
Poco después se acercaron a Pedro los que estaban allí y le dijeron:
―Seguro que eres uno de ellos; se te nota por tu acento.
Y comenzó a echarse maldiciones y juró:
―¡A ese hombre ni lo conozco!
En ese instante cantó un gallo. Entonces Pedro se acordó de lo que Jesús había dicho: «Antes de que el gallo cante, me negarás tres veces». Y saliendo de allí, lloró amargamente.
Mateo 26:73-75
Por tercera vez Jesús preguntó: ―Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?
A Pedro le dolió que por tercera vez Jesús le hubiera preguntado: «¿Me quieres?». Así que dijo:
―Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te quiero.
―Apacienta mis ovejas —dijo Jesús—.
Juan 21:17
En todo esto vemos que, aunque Pedro no pensaba que fuera capaz de algo así, efectivamente negó a Jesús 3 veces antes de que cantara el gallo y, efectivamente también, cuando vuelve su corazón a Jesús, Él le confía cuidar a sus hermanos, apacentarlos. Tal como el Señor le había anticipado. Su perdón y restauración estaban listas aun antes de que fallara.
Cuando el Señor nos dice algo, aunque en el momento no tenga sentido, aunque parezca improbable, aunque no lo veamos venir, es importante y útil escuchar su voz y prepararnos en cuanto lo que Él nos está diciendo… Sea advertencia, invitación, consuelo, dirección, etc.
[DESPUÉS DE DIOS] TÚ TAMBIÉN TOMA LA INICIATIVA EN TU VIDA
Como Zaqueo. Aunque fue Jesús quien ya había decidido quedarase en casa de Zaqueo, Zaqueo actuó subiéndose al árbol (arriesgando la poca reputación que le quedaba, exponiéndose a burlas, apodos, etc) y además de no poner objeciones a la decisión de Jesús de quedarse en su casa, también actuó al decidir dar su dinero a los pobres, regresar lo robado y aun dar de más, exponiéndose también a señalamientos, recriminaciones, riesgos económicos y físicos, etc.
De igual manera, nosotros, al ver y escuchar las muchas formas en las que Dios se ha anticipado, cómo ha tomado la iniciativa en nuestras vidas, reaccionemos en línea con esos primeros movimientos de Él.
Toma la iniciativa en tu vida en cuanto a los propósitos de Su Reino
- Toma la iniciativa en crecer
- Toma la iniciativa en ser pastoreado
- Toma la iniciativa en escudriñar tu corazón, arrepentirte y confesar tus pecados para ser restaurado
- Toma la iniciativa en ser libre
No somos llamados a ser jurados calificadores, somos llamados a enseñar con el ejemplo
Traten a los demás tal y como quieren que ellos los traten a ustedes.
Lucas 6:31
[…] que los creyentes vean en ti un ejemplo a seguir en la manera de hablar, en la conducta, en amor, fe y pureza.
1 Timoteo 4:12
Toma la iniciativa en tu familia
- Si estás soltero, y quieres casarte, toma la iniciativa en estar listo para tu pareja. Si tu enfoque está en lo que tú quieres o necesitas, sentirás que la llegada de tu pareja está tardando mucho. Si tu enfoque está en las muchas cosas en las que debes crecer, mejorar, cambiar y estar listo, entonces se sentirá como es muy poco tiempo.
- Si estás casado, anticípate para que tu matrimonio agrade a Dios, ¡haz tu parte! Deja de enfocarte en lo que tu pareja «hace mal», y enfócate en lo que tú puedes hacer mejor. Inspira y facilita el cambio en tu pareja, con tu ejemplo intachable, no con reclamos o acusaciones.
- Toma la iniciativa para facilitarle a tus hijos que conozcan a Dios y se enamoren de Él… Esfuérzate por darles un buen testimonio, sé congruente, pide perdón si fallas, reconoce tus errores, esfuérzate por honrar a Dios, sé apasionado… no puedes esperar o pedir de ellos algo que tú no haces.
Toma la iniciativa en la iglesia
- En buscar a Dios. Prepárate antes de venir a las reuniones, ven con disposición… El grupo de alabanza se prepara, los predicadores se preparan ¿Tú te preparas para recibir?
- Anticípate en el amor, en el perdón, en la comunión
- Anticípate en tu función en la iglesia (dar buen ejemplo, edificar, animar, consolar, inspirar, etc)
- ¿Ves que algo «no se está haciendo bien»? Asegúrate de ser ejemplar en cómo hacerlo bien, con amor, que tus frutos se anticipen a tus palabras
No te jactes de ti mismo; que sean otros los que te alaben.
Prov 27:2
Toma la iniciativa en ganar a otros para Cristo
- Cuida tu testimonio, calidad de tu trabajo, tu nteracción con los demás.
- Si has fallado, apresúrate en arrepentirte y corregir tu camino, Dios puede usar aun eso para mostrar el ANTES y el DESPUÉS. El admitir tus errores previos te dará humildad y te hará diligente para cuidarte de no repetirlos.
- Prepárate: Lee, escucha y medita en Su Palabra, aplícalo en tu vida, pide sabiduría a Dios, ora por oportunidades.
- Busca más de su Presencia y Poder
- Pon atención en cómo otros están siendo usados por Dios, así aprendieron los discípulos de Jesús